Aberri Eguna y 9M
lunes 24 de marzo de 2008, 22:17h
Euskadi es un país históricamente tan irreal que hasta el Aberri Eguna, día de la patria vasca, no tiene fecha fija y se celebra el Domingo de Resurrección. Una originalidad propia de un país inventado por Sabino Arana, aquel enajenado que descubrió, el Domingo de Resurrección de 1882, que no era Carlista sino nazionalista. Así, en 1882, hace ciento dieciséis años, comenzó la nación más antigua del mundo. Y también, un problema sangriento e irracional de origen profundamente xenófobo y racista que en el siglo XXI sigue siendo jaleado y conmemorado. Nazionalismo Vasco.
La celebración de este año venía condicionada por los resultados electorales del 9M y la explosiva participación por parte de ETA. Respecto a las elecciones nada nuevo. Los partidos nazionalistas vascos han reaccionado con la normalidad que da el conocimiento de las causas del resultado. El nazionalismo sabe que el resultado del PSOE responde al boicot propuesto por ETA. No ha habido vuelco ideológico. No han premiado la negociación con ETA. En los pueblos del País Vasco, donde el miedo y la falta de libertad se vive día a día, nadie se atreve a exhibir su desobediencia ante la mafia nazionalista acudiendo a votar. Los grandes perjudicados han sido EA y el PNV. En esos pueblos el PSOE y el PP no pierden ni una sola papeleta. No las tienen. Así es como el PSOE ha obtenido el ficticio resultado que Francisco Javier López Álvarez, alías Patxi, vende como algo histórico.
Al PNV le ha fastidiado la abstención que pidió ETA y la interpretación que ha hecho el PSOE. Por eso, como siempre, los jefes del PNV se han repartido las funciones. Urkullu ha lanzado el medido mensaje a ETA: "Nos separa un abismo, el que va de la democracia y la libertad a la dictadura de las pistolas. ETA en el nombre del pueblo vasco No". ¿No, qué? Retórica. El PNV sigue sin comprometerse políticamente en la derrota de los terroristas.
E Ibarretxe le ha dicho al PSOE, respecto al 9M, que eso de que su proyecto ha sido derrotado en la urnas nada de nada. Ibarretexe ha dicho: "Euskadi no es ni será nunca una parte subordinada de España. El pueblo vasco tiene derecho a decidir". Asumen su protagonismo y compiten con ETA en rentabilizar políticamente los objetivos políticos que comparten.
Rodríguez Zapatero quiere volver a pactar con el PNV. Y ETA pide su cuota política con 70 kg de bomba en Calahorra. Lo malo es que Egiguren ya vuelve con el mantra de que algo habrá que hacer. Y Zapatero y su gente siguen con el discurso ese de que "ETA está democráticamente derrotada". El PSOE es tan sincero y veraz en el tema de ETA como el hecho de que Euskadi, inventada en 1882, es la nación más antigua del mundo.
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Empresario y periodista
ROMÁN CENDOYA es empresario, periodista y colaborador como analista político en distintos medios de comunicación
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