protestas en libia
Gadafi chantajea a Europa con romper el acuerdo de inmigración y Bruselas calla
lunes 21 de febrero de 2011, 12:43h
La opinión pública en los países árabes se encuentra absorta ante el silencio europeo acerca de la masacre que el régimen de Muamar Gadafi está haciendo en el país. El líder libio ha amenazado a Europa con romper el acuerdo de inmigración y suspender las exportaciones de petróleo. La Unión Europea se ha limitado a declarar su “inquietud” ante la violenta represión contra la población que ejercen las milicias de Gadafi y las unidades especiales.
Mientras tanto en el terreno la situación evoluciona muy rápidamente, y se perfila el hundimiento del régimen a corto plazo, aunque con un riesgo de guerra civil cada vez mayor. Una de las tribus más importantes de Libia, los Uerfella ha proclamado su adhesión al movimiento de rebeldía popular. Lo mismo han hecho varias tribus tuaregs del sur del país en las zonas limítrofes con Tchad, Níger y Argelia.
Benghazi se encuentra prácticamente tomada por la población sublevada, a la cual se han unido diversas unidades militares. Las milicias del régimen, las Katibas de Gadafi, están siendo asediadas en sus cuarteles.
En el plano diplomático, varios representantes de Libia en el extranjero han presentado su dimisión en protesta por la represión del movimiento popular, como el embajador en la India y el delegado libio en la Liga Árabe. El ministro de Justicia ha hecho otro tanto, según el periódico saudí Sharq el Awsat. Un diplomático libio en Pekín Hocine Sadek anunció en directo en la cadena de televisión qatari Al Yazera que se unía a la revolución popular. El jeque Sadek Gheriani, una autoridad musulmana muy respetada en libia, realizó ayer un llamamiento al pueblo a levantarse contra el dictador. Horas más tarde fue detenido por las milicias pro-Gadafi.
Ante esta situación de desmoronamiento del régimen libio, el hijo del dictador Seif el Islam Gadafi anunció anoche un “plan de reformas” que debe ser discutido hoy por el Congreso Popular libio, una especie de Parlamento, en el que sólo están representados los incondicionales del régimen. Entre las medidas previstas ha anunciado “un diálogo nacional para elaborar una nueva Constitución". Según la prensa árabe del Golfo, el Consejo de la Revolución libio, órgano máximo del poder que comprende 12 dirigentes, ha pedido la dimisión de Muamar Gadafi.
En un intento de salvar el régimen, Seif el Islam no tuvo reparos en chantajear a la Unión Europea. “Si el régimen cae, ¿quién será capaz de gestionar la producción petrolífera?”, declaró. Un mensaje dirigido a los países que importan crudo de Libia. Sin embargo, Europa tiene en sus manos armas importantes para obligar al dictador a cesar la represión e introducir cambios democráticos en el país. Los haberes financieros de Libia están en su inmensa mayoría en Europa, en bancos suizos, italianos y alemanes, así como en inversiones directas en la industria. La Unión Europea puede recurrir a congelar los capitales libios, amén de realizar un bloqueo naval del país.
En las manifestaciones que se realizaron ayer en diferentes ciudades de Marruecos, se lanzaron gritos contra “el asesino Gadafi”. En Ginebra, frente a la sede de Naciones Unidas, un grupo de exiliados libios y magrebíes corearon consignas contra el régimen de Gadafi y en apoyo a la revuelta en Libia. En Canarias, el independentista Congreso Nacional de Canarias (CNC) condenó sin paliativos “el asesinato de pacíficos ciudadanos” que se movilizan “para arrancar sus justos y legítimos derechos para instaurar una democracia” en Libia.