Seguridad a bajo coste
Control de velocidad, limitador o avisador
martes 25 de marzo de 2008, 18:24h
El mantenimiento de una velocidad adecuada a las circunstancias es no sólo una norma de buen conductor, sino una de las razones de investigación de todos los ingenieros de automoción. A lo largo de los años, los vehículos vienen incorporando sistemas de más o menos eficacia para que conductor descargue en estos dispositivos la responsabilidad de encontrar o mantener esta velocidad adecuada. Velocidad e incluso distancia al coche que nos precede.
Comencemos por mencionar a los CONTROLADORES DE LA VELOCIDAD o en terminología internacional, “control cruiser”. Ya los coches norteamericanos de los años 60 los incorporaban en los grandes coches automáticos de aquellos años. Con frecuencia veíamos en los informativos o en las películas adelantamientos en autopista que duraban muchos minutos o que todos los coches de una congestionada autopista de 4 carriles circulaban a la misma velocidad: No es porque a los americanos les enseñen vuelo acrobático en las autoescuelas, sino porque utilizan desde muy antiguo el control cruiser.
Este dispositivo, que cada día es más frecuente en los coches europeos de todo tamaño, permite mantener constantemente una velocidad predeterminada, sin necesidad de que accionemos el acelerador. Se mantendrá la velocidad tanto cuesta arriba como cuesta abajo, pero podemos, obviamente, frenar en cualquier momento, desconectándose instantáneamente el dispositivo, que con solo apretar el botón, recuperará suavemente la velocidad programada.
Actualmente este dispositivo es electrónico y se instala también con cajas de cambio manuales, aunque si pisamos el embrague se desconecta. Es por tanto recomendable utilizarlo cuando ya circulemos en la marcha más larga, preferiblemente en autovía o autopista.
Es un dispositivo muy recomendable. Programado a 120 en autopista, nos permite llevar una conducción muy relajada, sin tener que preocuparnos por los límites de velocidad y sólo atendiendo a las otras circunstancias de la vía. Incluso se puede programar un poquito más veloz, corrigiendo el error del velocímetro y la tolerancia de la norma, sin riesgo de sanción y obteniendo promedios de marcha muy altos y consumos bastante ajustados; porque mantener una velocidad constante es también una manera de ahorrar combustible.
Algunos automóviles de alta gama incorporan también dispositivos complementarios del control cruiser, que por medio de sistemas de radar impiden que nos acerquemos al coche que nos precede, evitando así situaciones de riesgo. Llegan incluso a accionar el freno si ven que las velocidades relativas entre ambos vehículos podrían llevar a la colisión. Son sistemas muy interesantes pero ya con costes adicionales elevados.
Un segundo dispositivo, más elemental pero también interesante es el LIMITADOR DE VELOCIDAD. Lo incorporan cada vez más coches como equipamiento de serie. Es significativamente más simple (y más barato si es una opción) que el control cruiser. Mediante este elemento, el coche no puede sobrepasar una velocidad previamente programada por el conductor, aunque sigamos pisando el acelerador. Es interesante programarlo a 50 cuando circulamos en ciudad o a 120 por autopista. De esta manera evitamos el sobrepasar inadvertidamente los límites; algo muy frecuente con los coches actuales, silenciosos y confortables, en los que es fácil no darse cuenta de que rodamos por encima de lo legislado.
Y finalmente, como tercer elemento, encontramos el AVISADOR DE VELOCIDAD. Es de parecido funcionamiento que el dispositivo anterior, pero en vez de impedirnos sobrepasar la velocidad, nos indica con un pitido o una señal luminosa, que hemos sobrepasado el límite.
Son pues sistemas de mayor o menor eficacia, pero siempre interesante utilizarlos o al menos disponer de ellos. Incluso en algunos países se está estudiando la posibilidad de su obligatoriedad en coches nuevos, como en Suecia a partir de 2010 y en marcas como Opel, que ya ha anunciado que todos sus coches los equiparán como elementos de serie u opcionales en un futuro muy cercano.