crónica política
Estallido nuclear
domingo 13 de marzo de 2011, 19:52h
El terremoto y posterior tsunami que ha asolado Japón, con las consecuencias conocidas en el funcionamiento de una central nuclear, ha vuelto a poner en el escenario político el debate sobre la seguridad de la energía atómica.
Fin de semana eclipsado por la magnitud de la tragedia que ha asolado Japón. Muestras de solidaridad en todos los sectores de la sociedad española. Pero el grave accidente ocurrido en la central nuclear de Fukushima como consecuencia del terrible terremoto del viernes ha vuelto a poner en el escenario político el debate sobre la seguridad de la energía atómica.
Y no se trata precisamente de una cuestión baladí. La polémica se dispara en plena crisis energética y cuando numerosos países habían apostado por la construcción de nuevas plantas nucleares para satisfacer sus necesidades e ir dejando la dependencia tan enorme del petróleo o el gas natural. Otras naciones, como España, después de muchas tensiones en el Gobierno y en el PSOE, con el jefe del Ejecutivo cambiando de opinión al expresar en un principio su rechazo total a la medida, han optado por ampliar la vida útil de sus centrales.
El impacto del seísmo en la central de Fukushima ha sido aprovechado por los ecologistas para volver a recordar el peligro que este tipo de energía puede tener sobre la población y el medio ambiente. Para colmo, al riesgo de fusión de dos reactores de Fukushima se unía hoy domingo el fallo en un tercero; la declaración del estado de emergencia por parte de las autoridades japonesas en una segunda central, la de Onagawa y el paro del sistema de refrigeración de la planta atómica de Tokai
Al igual que en el caso del país asiático, España tiene una dependencia enorme de las importaciones de crudo y gas y natural, con una producción de energía con recursos propios muy escasa. La apuesta del Gobierno de Zapatero por las energías renovables no ha dado los frutos esperados y nuestro país continúa a expensas del petróleo.
Como recordó el sábado en Asturias Mariano Rajoy durante la proclamación de la candidatura de Isabel Pérez Espinosa a la Presidencia de la Junta del Principado, España no puede permitirse el lujo de renunciar a la energía nuclear, y menos en un momento de crisis energética como la actual. El líder del PP subrayó que nuestro país debe utilizar todos los recursos energéticos y a su alcance, sin descartar ninguno.
La central de Kukushima es idéntica a la burgalesas de Garoña, y entraron en servicio el mismo año, en 1971. Ésta última, si no hay contraorden, tiene previsto echar el cierre en 2013 al no autorizar el Gobierno de Zapatero la ampliación de la licencia de su funcionamiento.
Expertos en energía atómica consultados por este diario resaltaron que sólo tres de las 55 centrales operativas en Japón han resultado afectadas por un terremoto que liberó una energía similar a la de 97.500 bombas como las de Hiroshima. También destacaron que la características sísmicas de España y Japón son completamente diferentes, lo que hace muy difícil un accidente similar en nuestro territorio. Además, el Consejo de Seguridad Nuclear lleva a a cabo un constante seguimiento de la situación en el país oriental, actualizando la minuto la información y y realizando estudios para su aplicación en la seguridad de nuestras centrales.
En el plano meramente político, la Abogacía General del Estado ha desenmascarado la última estratagema del mundo proetarra, al considerar que el comunicado de Sortu en el que rechaza, pero no condena, los planes de la banda terrorista para asesinar al lehendakari Patxi López, no aporta nada nuevo y no deberá influir en la decisión del Tribunal Supremo sobre su ilegalización.