Tras la catástrofe
La Bolsa de Tokio se desploma casi un 17% en los últimos dos días
martes 15 de marzo de 2011, 17:58h
La Bolsa de Tokio ha sufrido su peor caída de los últimos 20 años en los últimos dos días al desplomarse más de un 16% por el temor a una catástrofe nuclear en el país. A pesar del mensaje de calma del Banco de Japón y del Gobierno, las pérdidas en el Nikkei fueron generalizadas y arrastraron al resto de bolsas.
El terremoto, posterior tsunami y catástrofe nuclear han motivado la huída de los inversores de la Bolsa de Tokio: el índice Nikkei se ha desplomado casi un 17% en las últimas dos jornadas, tras caer un 10,55% en la madrugada de este martes y un 6,18% en la madrugada del lunes. Esta es la mayor caída en dos días desde 1987. Pese a ello, el Gobierno nipón envió un mensaje de calma, mientras el Banco de Japón (BOJ) se volcaba para paliar la sangría de la Bolsa.
Las ventas en el Parqué se multiplicaron después de que el Gobierno nipón reconociese fugas radiactivas en Fukushima y ampliase el perímetro de seguridad que rodea a la central de 20 a 30 kilómetros.
Hasta ese momento, las pérdidas del Nikkei oscilaban entre el 4 y el 5 por ciento, después de que el Banco de Japón, con un movimiento táctico, anunciase nada más abrir la Bolsa una nueva inyección de liquidez de emergencia de cinco billones de yenes (43.761 millones de euros o 61.235 millones de dólares).
El día anterior, la autoridad emisora ya había ordenado una inyección de liquidez de urgencia, hasta el récord de 15 billones de yenes (183.825 millones de dólares o 131.859 millones de euros).
Pero la inquietud sobre Fukushima pesó más entre los inversores. El selectivo nipón acentuó su desplome cuando conoció las noticias sobre la crítica planta nuclear y en un momento puntual su retroceso llegó al 14 por ciento.
Entonces, el BOJ volvió a ponerse el traje de bombero y anunció otra nueva puesta en circulación de dinero de forma urgente de tres billones de yenes (26.228 millones de euros), para que finalmente el mercado acabase la sesión con caídas superiores al 10 por ciento.
El presidente de la Bolsa de Tokio, Atsushi Saito, declaró al término de la jornada bursátil que los desplomes de estos dos días obedecieron también a los problemas de comunicaciones y electricidad en la zona metropolitana de la capital.
Influyó asimismo la suspensión de la producción en algunas de las grandes empresas del país y a la incertidumbre sobre el futuro de las centrales nucleares en Japón, que abastecen alrededor de un tercio de la energía del país.
La operadora de la central de Fukushima, TEPCO, se volvió a hundir por segundo día consecutivo en cerca de un 24 por ciento.
Pese a la excepcionalidad que vive Japón, los mercados siguieron operativos y así van a continuar, según dijo tras terminar la sesión bursátil el ministro japonés de Política Fiscal y Económica, Kaoru Yosano.
El presidente de la Bolsa tokiota coincidió con el titular de Economía: "Esperamos que el mercado va a estabilizarse en poco tiempo", apuntó.
Caídas generalizadas
El temor a un accidente nuclear en Japón ha golpeado no sólo a la economía japonesa, sino que las bolsas del mundo reflejaban esa circunstancia y registraban caídas. De esta manera, el Ibex ha bajado un 0,43%, mientras que el Dow Jones bajaba un 1,75%, FTSE en Londres un 0,92% y el DAX un 3,70%.
General Electric, bajaba un 3,7% en el índice Dow Jones tras el accidente nuclear en la planta de Fukushima, que tiene seis reactores basados en diseños de esa compañía, tres de los cuales fueron construidos por la propia GE. La aseguradora estadounidense Aflac, líder en Japón en el ámbito de pólizas de seguro de vida individuales, caía hacia la media sesión de hoy el 7,68 % y sus acciones cambiaban de manos a 49,60 dólares por título, con lo que se colocaba liderando el terreno negativo del selectivo S&P 500.
Impacto
Según un informe de Banif, el impacto en términos de coste del terremoto de Japón podría superar el 3% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, unos 15 billones de yenes (130.000 millones de euros).
Un informe de Citibank afirma que el terremoto no dañará la recuperación económica mundial, ni el apetito de los inversores por el riesgo. Afirma que un ‘shock negativo’ en la economía japonesa no parece ser suficiente para volver a la recesión. Sí que puede notarse, según este estudio del banco, en las políticas de los bancos centrales, que quizá sean más proclives a mantener el dinero barato y no suban los tipos de interés.