eeuu advierte de los índices letales de radiación y pide a sus ciudadanos alejarse 80 kilómetros
Ya son tres reactores de la central de Fukushima los que fallan, según la OIEA
miércoles 16 de marzo de 2011, 13:55h
Las muertes oficiales por el terremoto que asoló Japón superan ya los 12.000, y es de esperar que la cifra siga subiendo debido al gran número de desaparecidos. El Ministerio de Sanidad japonés ha informado de que 1’5 millones de hogares siguen sin agua. Cientos de cuerpos sin vida continúan apareciendo en las playas de los alrededores de Fukushima. El portavoz del gobierno, Yukio Edano, ha hecho público en rueda de prensa que la contaminación no presenta graves riesgos para la salud más allá de los 20 km. del perímetro evacuado. Los evacuados superan los 200.000. Sin embargo, la contaminación fuera de ese perímetro ha aumentado en las últimas horas.
"Es muy grave pero no está fuera de control", así resumió hoy el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) lo que está pasando en la central nuclear japonesa de Fukushima Daiichi, donde los expertos se esfuerzan por restablecer la seguridad en tres reactores. Un diagnóstico de la situación que costó trabajo arrancar al director general del OIEA, Yukiya Amano, en una rueda de prensa hoy en Viena en la que se le preguntó insistentemente por la verdadera gravedad de esta crisis nuclear, provocada por el tsunami del pasado viernes en el noreste de Japón.
"La situación ha evolucionado y es muy seria", describió Amano, quien confirmó que son ya tres los reactores cuyos núcleos han sufrido daños, aunque siempre sin referirse a si la situación ha empeorado desde el martes. Antes de eso, el director de Seguridad Nuclear del OIEA, Denis Flory, evitó pronunciarse en varias ocasiones sobre si la situación está controlada o descontrolada e insistió en que se está haciendo todo lo posible para enfriar los núcleos.
El OIEA ha recibido numerosas críticas por su actuación en la gestión de la crisis y en la forma de informar sobre lo que está ocurriendo. Al respecto, Amano anunció que viajará lo antes posible a Japón, previsiblemente este mismo jueves, para estudiar sobre el terreno la evolución de la crisis. "Es distinto recibir un fax o correo electrónico desde Tokio que sentarme con ellos e intercambiar puntos de vista", indicó en relación al flujo de comunicación con las autoridades japonesas.
Así, quien fuera precisamente representante de Japón ante el OIEA, reconoció que hay que mejorar la coordinación y el contacto con los responsables japoneses.
Amano quiere que su visita sirva para "tener información de primera mano" y reunirse con quienes están gestionando la emergencia natural. De hecho, aseguró que su intención es mantener encuentros "al más alto nivel". "No estoy frustrado, pero tenemos que mejorar el flujo de información. Me gustaría hacer todo lo que pueda para aumentarlo", indicó el diplomático japonés, quien aseguró ser consciente de que la opinión pública reclama más datos sobre lo que ocurre. "Quiero explorar cómo podemos ayudar mejor a Japón" manifestó Amano, quien anunció también el envío a Japón de dos equipos de expertos del OIEA.
Sobre el estado en la central de Fukushima Daiichi, Amano explicó que pese a que se desconoce cuál es la situación exacta en el interior de los reactores, sí que se sabe que los núcleos sobresalen entre uno y dos metros del agua que normalmente los cubre. Flory, se refirió a que los esfuerzos para inyectar agua en el núcleo "es lo mejor que se puede hacer y lo que recomiendan los expertos". En ese sentido, indicó que la evolución de la crisis dependerá "de la capacidad de enfriar el núcleo y de reducir la presión".
El experto destacó que se han registrado emisiones de gases y vapores a la atmósfera pero no de partículas sólidas, algo especialmente peligroso en el caso del reactor número 3, que emplea plutonio como combustible nuclear. "El plutonio no es una preocupación en este momento", dijo Flory.
Respecto a la radiación, Amano admitió que los niveles "han aumentado en Tokio y otras ciudades" pero descartó que supongan un peligro para la salud humana. Respecto a la radiación en Kukushima, a las 02.40 GMT de hoy se registraron niveles de 2,6 milisieverts.
EEUU alerta sobre la radiactividad
La embajada de EE.UU. en Tokio recomendó a los ciudadanos estadounidenses que vivan en un radio de 80 kilómetros de la planta de la central japonesa de Fukushima que evacúen el área o que se refugien si no pueden abandonar la zona. "Conforme a las normas de la NRC que aplican a una situación así en EE.UU., recomendamos que, como precaución, los ciudadanos estadounidenses que vivan en un radio de 80 kilómetros de la central nuclear de Fukushima evacúen el área o se refugien en interiores si la evacuación segura no resulta práctica", señaló la embajada.
Roos subrayó en su comunicado que existen varios factores después del terremoto de 9 en la escala de Richter ocurrido el pasado 11 de marzo y el tsunami. Entre ellos citó el tiempo, la dirección y la velocidad del viento y la naturaleza del problema de los reactores que influyen en el riesgo de contaminación por radioactividad en un radio de 80 kilómetros o la posibilidad de que partículas radioactivas se propaguen a una distancia mayor.
El deterioro de un reactor tras otro en la central japonesa de Fukushima siguió alimentando hoy el temor a un desastre nuclear, sin que los desesperados intentos para controlar una fuga radiactiva abrieran un resquicio a la esperanza.
Críticas internacionales
El emperador Akihito hizo hizo hoy unas declaraciones públicas en las que expresaba sus dolor y su apoyo a los damnificados. Expresó también su preocupación por la crisis nuclear.
La gestión de la información sobre la crisis por parte de las autoridades japonesas está siendo criticada tanto en los Estados Unidos como en algunos países de Europa. Tradicionalmente, el gobierno japonés es extremadamente cauto a la hora de valorar las situaciones de emergencia, lo que contrasta con la premura de declaraciones exigida a menudo en los países occidentales. Algunos analistas lo achacan al “tatemae” -la fachada, la imagen pública-, frente al “honne” -los sentimientos íntimos-.
En este sentido, el gobierno japonés estaría manteniendo una imagen pública de menor riesgo en la situación que la que de verdad sabe que tiene. Es arriesgado afirmar algo así. Hay que tener en cuenta que los condicionamientos sociológicos que se ven en las reacciones de la población frente a las consecuencias del terremoto -aceptación, rechazo de la queja y de la expresión de dolor, autocrítica antes que crítica al otro, sentimiento colectivo- también forman parte de la formación de sus dirigentes. En cualquier caso, el resultado de la crisis nuclear es en este momento imprevisible.
Además, el Banco Central de Japón decidió inyectar a los mercados 62.000 millones más de dólares en un intento por cortar la tendencia bajista. El resultado ha sido por el momento positivo y la bolsa de Tokio cerró hoy martes con una subida de 488.57 puntos. El índice Nikkei ha logrado superar los 9.000 puntos al cierre.
Toyota ha anunciado la interrupción de actividades en 14 factorías de los EE.UU. Por otro lado, las demás grandes compañías han interrumpido o ralentizado todo lo posible sus operaciones internas. Países como China o el Reino Unido han aconsejado a sus ciudadanos no visitar Japón. Es de notar que ahora comenzaba la temporada del florecimiento de los cerezos, el “Sakura”, época alta turística en Japón.