Crónica económica
Toda una generación en el paro
viernes 18 de marzo de 2011, 20:29h
Tendremos esperar a 2024 para volver a una tasa de paro del 8 por ciento, dice David Taguas. ¿Puede un país permitirse eso?
El servicio de Estudios del Banco de España ha hablado, y eso es noticia. No por el hecho de que lo haga, sino porque lo que cuenta sobre nuestra economía es relevante. Todos los medios han tirado por la deuda de las administraciones públicas, que ha aumentado un 68 por ciento desde 2007 (es decir, desde el año en que estalló la crisis) y ya supera, según las cuentas del BdE, los máximos fijados por el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea. Hemos pasado del 38,1 por ciento del PIB al 60,1 por ciento del PIB.
Estos datos tienen varias lecturas. La primera es precisamente que desde que España entró en el euro, contra todo pronóstico, gracias al plan de ajuste y reforma económica del primer gobierno Aznar, nuestro país no se había salido de esta exigencia del Pacto de Estabilidad, la de mantener la deuda por debajo del 60 por ciento del PIB.
En segundo lugar, este desarrollo es llamativo, porque mientras que familias y empresas han hecho lo que deben en época de crisis, el Estado ha seguido el curso exactamente contrario. La economía privada se ha desapalancado (es decir, ya reducido su endeudamiento) en quince puntos del PIB. La economía pública ha aumentado su endeudamiento en 22 puntos.
Y, en tercer lugar, quienes están desbocadas son las comunidades autónomas, que sólo en 2010 han favorecido un aumento de su deuda en un 31,7 por ciento. Aquí se combinan cuestiones políticas de primer orden. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por un lado tiene que poner coto a este desmán autonómico. Por otro, tiene que hacer el juego político regional, especialmente ahora que estamos a dos meses de las elecciones autonómicas o que se puede valer del apoyo de CiU en nuevas reformas económicas que vendrán de Europa, cuando se reúna el Consejo Europeo de los próximos días 24 y 25.
Pero el Banco de España ha ofrecido otro dato que merece ser reseñado. A finales de 2010, los españoles (familias y empresas) debíamos a bancos, cajas y otras entidades 1,78 billones de euros, un 55 por ciento más que los 1,14 billones que teníamos ahorrados. Y hablando de ahorros, la morosidad de la banca no deja de crecer y supera ya el 6 por ciento. Para que deje de subir tendría que mejorar drásticamente la situación del desempleo. Al respecto, han tenido amplia repercusión las palabras de David Taguas, presidente de la patronal de la construcción, Sepoan, según las cuales no recobraremos el 8 por ciento de paro hasta 2024. La lógica de Taguas, expresada en el programa Herrera en la Onda, de Onda cero, es la siguiente: en el anterior ciclo de crecimiento mejoramos 13 puntos en 13 años. Ahora, bajar los que necesitaremos reducir hasta el 8 por ciento, que serán 14, nos llevará otros tantos años. Las mismas cuentas las hizo Carlos Rodríguez Braun, y en el mismo programa, hace ya unos meses.
Seguimos atentos al exterior, por varios motivos. El primero es Libia. El anuncio de alto el fuego ha enfriado los precios del petróleo, que no dejaban de subir pese a la crisis en Japón. Y sobre el país asiático hay dos juicios complementarios que merecen atención. Uno de ellos es la afirmación del Fondo Monetario Internacional de que Japón tiene medios para salir de esta situación por sí sola, y el editorialista Lex del Financial Times considera que las ayudas a Japón son la caridad de los pobres con los ricos. Por último, ayer explicábamos por qué, con una crisis importante y el Banco de Japón inundando el mercado de yenes, la moneda nipona se apreciaba hasta niveles desconocidos desde 1945. Hoy ha salido el G-7 interviniendo en el mercado vendiendo yenes.
En el capítulo de empresas, la noticia del día de Nueva Rumasa es que ha solicitado la suspensión de pagos de Nueva Rumasa.