Crónica económica
La primera nacionalización de la banca
martes 29 de marzo de 2011, 21:30h
Comienza el primer proceso de nacionalización parcial de la banca de la historia de España.
Ya sabemos cuáles son las peticiones de las cajas al Banco de España, y los planes que tienen para alcanzar el 10 por ciento de capital básico (capital más reservas) sobre los pasivos, como pide el Gobierno. Las cajas piden 7.600 millones de euros, la mitad de los 15.152 que había calculado el Banco de España. Ese es el dinero público, del FROB, que van a pedir Unnim, Novacaixagalicia, Banco Base y Catalunyacaixa. Hay otras cuatro cajas que siguen en problemas, pero que rechazan el dinero público y optan por la búsqueda de fondos privados por medio de la salida a bolsa: Bankia (Caja Madrid, Bancaja y otros), Banca Cívica y Mare Nostrum. ¿Qué fue de Caixabank, el banco liderado por La Caixa? Cumple por sí solo las exigencias de capital básico y esta reválida no va con ellos. ¿Y con Caja España-Duero? Con la fusión con Unicaja también salen de la zona de peligro.
Ahora comienza la segunda fase. Consiste en que el Banco de España estudie cuál elige de las opciones que le presentan las cajas para salvar su situación (hasta cuatro opciones distintas).
Quizá la situación más comprometida sea la de Banco Base, del que no aparece una opción más clara que la nacionalización, parcial al menos. Sería la primera nacionalización de la banca en España, si dejamos de lado al propio Banco de España. Se ha visto obligado a pedir 2.784 millones de euros, el doble de lo que había calculado para él el Banco de España. No obstante, por lo menos sus promotores CAM y Cajastur han salvado en el último momento un acuerdo que parecía abocado a la ruptura. No será el caso de las dos agrupaciones catalanas, Unnim y Catalunyacaixa, que piden respectivamente 568 y 1.718 millones de euros, pero sin caer en la nacionalización.
Novacaixagalicia necesita 2.622 millones de euros para alcanzar el 10 por ciento desde el 5,2 por ciento de capital básico que tiene. Había buscado financiación privada para reducir el complemento público, pero ni Manuel Jove ni Amancio Ortega se han mostrado más interesados que otros inversores privados.
Banca Cívica (liderada por Caja Navarra) piensa en salir a Bolsa para captar fondos privados, pero sola no tiene un tamaño que resulte atractivo. Por eso está en conversaciones con Unnim. Juntas, por tamaño e implantación territorial, podrían dar ese paso. MareNostrum está en una situación parecida a Banca Cívica.
Por lo que se refiere a Bankia, es la caja que más necesita, 5.575 millones de euros. Pero su gran tamaño y su implantación nacional le permiten buscarse los cuartos en el mercado privado. Es más, planea salir a Bolsa en verano, cuatro meses antes de lo previsto, para adelantarse a otras opciones en las preferencias de los ahorradores. Si cubre ese tramo como tiene previsto, quedarían aún 1.795 millones que piensa captar con otros inversores privados.
La guerra de Libia está produciendo turbulencias en el mercado de los combustibles fósiles y naturales. Hay un embargo sobre la venta de petróleo por parte de la empresa pública de Libia, que está en manos de Gadafi y su partido. El desordenado avance de los insurgentes les lleva a controlar algunas zonas productoras de petróleo, pero no pueden venderlo por medio de la empresa pública. Los rebeldes han encontrado el modo de colocar el negro oro en el mercado, y allegar así recursos que les resultarán esenciales para financiar su esfuerzo bélico. En su nombre será el Estado de Qatar, o Catar como dice la nueva ortografía que debemos llamarlo, quien haga de comercial de ese petróleo. El banco Danske cree que se va a producir una corrección a la baja del precio del crudo.
Este martes se ha sabido que el superávit del Estado ha caído un 45 por ciento. Más a largo plazo, hay un estudio interesante de la Universidad de Stanford, que recoge la sostenibilidad fiscal a largo plazo de los Estados. Los números uno son Australia, Nueva Zelanda, Estonia, Suecia y China. El Reino Unido es el noveno, y Francia y España ocupan los puestos 23 y 24. Los últimos de los Estados considerados son Grecia (36) y Portugal (35). Por cierto, que S&P ha rebajado la calificación de la deuda portuguesa a un escalón antes de “bono basura”, y según el Royal Bank of Scotland, el riesgo de contagio de Portugal a España no ha desaparecido. S&P también ha rebajado la calificación de la deuda griega, de BB+ a BB-, y mantiene su perspectiva negativa, es decir, su previsión de que seguirá rebajando la deuda en el futuro.