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Confirma su status de persona "non grata"

Correa, satisfecho tras expulsar a la embajadora de EEUU de Ecuador

miércoles 06 de abril de 2011, 09:48h
La Embajadora de Estados Unidos en Ecuador, Heather Hodges, manifestó su deseo de tener la oportunidad de poder explicar un polémico cable diplomático filtrado este lunes por WikiLeaks, en donde advierte de una supuesta corrupción generalizada en las filas de la Policía ecuatoriana, lo que le ha valido la calificación por parte del Gobierno de Correa, de "persona no grata" en el país suramericano.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha considerado "muy grave" la intromisión de la embajadora de Estados Unidos en Quito, Heather Hodges, en los asuntos internos del país iberoamericano, por lo que ha ratificado su designación como persona 'non grata'.

En una entrevista concedida al diario 'El Ciudadano', Correa ha insistido en que la diplomática deberá salir del país, ya que no ha dado ninguna explicación sobre unos cables de Wikileaks, según los cuales aseveró que el mandatario estaba al tanto de los actos de corrupción del ex comandante de la Policía Jaime Hurtado.

La misiva presuntamente enviada en 2009 por la Embajada en Quito al Departamento de Estado en Washington, mantiene que "la corrupción es generalizada en las filas de la Policía" ecuatoriana y acusa al entonces comandante, Jaime Hurtado Vaca, de extorsión, enriquecimiento ilícito y de proteger a otros agentes involucrados en corrupción.

El dirigente ha explicado que nada más conocer el contenido de estos documentos el Ministerio de Exteriores solicitó a Hodges que aclarara su contenido, algo a lo que se negó alegando que su Gobierno le había prohibido comentar dicha información.

Correa ha atribuido estas acusaciones a la intención de Estados Unidos de manchar la reputación de Hurtado, quien participó activamente en el desmantelamiento de las redes financiadas por la CIA, y ha denunciado la infiltración de agentes estadounidenses en la Policía de Ecuador.

En este contexto, ha asegurado que no se arrepiente de la decisión adoptada, al considerar que ante estos mismos hechos Estados Unidos también habría expulsado al representante ecuatoriano en Washington. Así, ha señalado a este país como el responsable de la situación por enviar "malos embajadores".


Hodges pide el "derecho a réplica"

Por su parte, la embajadora de Estados Unidos en Ecuador, Heather Hodges, conminada a abandonar el país andino, dijo este martes que espera una oportunidad para poder explicar su versión sobre el caso de un cable filtrado de WikiLeaks que enervó al Gobierno de Quito.

"Espero tener otra oportunidad, quizá, para contestar a preguntas", indicó Hodges en una breve declaración a periodistas en la sede de la delegación diplomática en Quito. Además, dijo que tuvo muy poco tiempo para presentar una respuesta a las preguntas surgidas sobre el cable de WikiLeaks atribuido a ella.

La decisión del Gobierno de Ecuador de que abandone el país en el menor tiempo posible "me ha dejado tremendamente entristecida", dijo Hodges, que no admitió preguntas de la prensa.

Recordó que el lunes, fue llamada al despacho del canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, quien le presentó una "nota diplomática" en la que expresaba su "preocupación" e "indignación" por el cable filtrado por WikiLeaks y publicado el lunes en un diario español.

Además, dijo que supo que, antes de conversar con ella, Patiño se había comunicado con el secretario de Estado adjunto de EE.UU. para América Latina, Arturo Valenzuela, por lo que evitó hacer más comentarios.

"No tenemos mucha amplitud" para hacer comentarios sobre las filtraciones de WikiLeaks, admitió Hudges, tras precisar que antes de efectuar alguna declaración "debía pedir dirección", orientaciones a Washington, sobre la nota diplomática entregada por Patiño.

La embajadora expresó el cariño que ha tenido hacia Ecuador, donde ha efectuado una intensa gestión sobre la cooperación bilateral y dijo que Estados Unidos ha demostrado "el deseo de tener buenas relaciones" con el país andino. Hodges prefirió "no especular" sobre lo que pueda pasar en el futuro.

Asimismo, dice que algunos funcionarios de la embajada creían que el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, debía saber del caso y que había designado a Hurtado Vaca como jefe de policía porque podía ser manipulado fácilmente.

El Ejecutivo ecuatoriano rechazó esas afirmaciones y echó a Hodges del país, pero precisó que con ello no busca afectar las relaciones con Estados Unidos.