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Se endurecen las protestas sindicales

Evo Morales, con menos aliados tras una semanas de disturbios en Bolivia

jueves 14 de abril de 2011, 09:58h
Se cumple una semana del conflicto entre el presidente Evo Morales y la Central Obrera Boliviana, por el aumento del salario mínimo de un 15%. Tanto mineros como maestros, trabajadores de salud, universitarios y funcionarios municipales se han aliado a la iniciativa sindical que lleva movilizándose desde el mes de febrero cuando quedó evidenciado el alza y la escasez de los alimentos de la cesta básica del país andino.
El conflicto entre el presidente de Bolivia, Evo Morales, y los sindicatos exaliados que le exigen mayores salarios cumplió una semana, en una jornada en la que se vivieron nuevas protestas en las ciudades y bloqueos de carreteras.

Mineros, maestros, trabajadores de salud, universitarios, a los que se sumaron funcionarios municipales, protagonizaron una multitudinaria marcha en La Paz, quizás la más grande vista en esta ciudad desde que empezó el conflicto, que remató con un cerco al Palacio de Gobierno.

La policía dispersó con gases lacrimógenos a los manifestantes en medio de una refriega en la que, según informaron medios locales, hubo tres agentes heridos por piedras y trabajadores arrestados, aunque estos datos aún no fueron confirmados oficialmente.

La Central Obrera Boliviana (COB), exaliada de Morales y que encabeza las protestas, volvió a reclamar el diálogo con el gobernante sobre la demanda de un salario mayor al 10 %, pero él partió mismo hacia el sur del país, donde estará tres días.

Morales visitará hasta el viernes el departamento de Tarija para inaugurar obras por el aniversario regional y recién recibirá a la COB el próximo sábado, informó este miércoles a los sindicatos el ministerio de la Presidencia mediante una carta.



El secretario ejecutivo de la COB, el minero Pedro Montes, anunció que seguirán las movilizaciones y aumentarán los bloqueos de rutas hasta el sábado, cuando esperan volver a reunirse con Morales, al que pidió "voluntad política" para solucionar el conflicto.

"No tenemos el afán de sabotear al pueblo boliviano. El conflicto no es de ahora, viene desde antes de Carnaval y el Gobierno no ha escuchado", dijo Montes, en alusión a que las peticiones a Morales de negociar el aumento salarial fueron hechas hace más de un mes.

Grupos campesinos e indígenas afines al gobernante nacionalista e indigenista, agrupados en la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), acusaron a la COB de "desestabilizar" la gestión de Morales y anunciaron que realizarán una movilización en su apoyo, aunque no precisaron cuándo.

"La solución a los problemas no se hace con movilizaciones, con protestas, con marchas en estos tiempos de cambio", señala una parte del pronunciamiento leído por los dirigentes campesinos aimaras, la etnia a la que pertenece el presidente Morales.

El gobierno ha insistido en que el déficit del Estado, que según fuentes oficiales es de 800 millones de dólares (4,5 % del Producto Interno Bruto), le impide otorgar un incremento salarial por encima del decretado.

Morales afronta huelgas, bloqueos, marchas y disturbios desde que en diciembre decretó una subida de los combustibles de hasta el 82 por ciento, que tuvo que retirar a los pocos días ante las protestas generalizadas.