Los estrategas socialistas esperan un efecto rechazo al ex presidente popular
El PP abraza el discurso de Aznar mientras el PSOE espera a Felipe González
martes 19 de abril de 2011, 20:25h
José María Aznar ha irrumpido en campaña y ya protagoniza buena parte del discurso político. Hasta cinco ministros, a los que hay que sumar al propio Rodríguez Zapatero, han opinado ya sobre el ex presidente y sus recientes manifestaciones.
Javier Arenas, en el mitin que compartió esta semana con Aznar en Estepona, apostó claramente por el ejemplo del mandatario entre 1996 y 2004, sin obviar las horas posteriores al trágico episodio del 11-M. Afirmó que "todos los españoles" conocen por qué perdió el Partido Popular aquellas elecciones y por qué las ganó el Socialista, así como la mayoría que atesoraba el legado de Aznar en sondeos previos a los atentados. "Me gustaría ver más a Aznar. Sus opiniones y su persona sólo nos inspiran admiración, respeto y agradecimiento porque encabezó el mejor Gobierno de estos 30 años de democracia", subrayó el entonces hombre fuerte de aquel Ejecutivo y hoy candidato a presidir la Junta de Andalucía.
Los estrategas socialistas abrazan este tipo de alocuciones porque engordan el argumentario de los suyos. El retorno al 11-M, las alusiones de ex ministros de Aznar como Mayor Oreja o el propio Arenas a la supuesta negociación del Gobierno con Eta y la negación de un diálogo del el anterior Ejecutivo o las distintas interpretaciones al discurso del ex presidente sobre Gadafi han atraído a los rostros más destacados del Gobierno Zapatero. Sus principales miembros han caído en la tentación de actualizar el guión con la consigna de que el Partido Popular, favorito en las autonómicas y municipales, arropa los postulados de un político que, en opinión de éstos, daña a España en cada una de sus intervenciones.
Dos de las personas que marcan el paso del PSOE estos días son José Blanco, titular de Fomento, y Elena Valenciano, portavoz del Comité Electoral. Blanco pide explicaciones a Rajoy, quiere que se moje, que hable de la persona que le situó al frente del partido. En materia de Defensa, proclama que Aznar es amigo de Gadafi; en Economía, que "el PP pone todas las dificultades para que la recuperación no llegue", empezando por la "falta de responsabilidad institucional" del ex presidente "cuando más necesita España su apoyo". Valenciano, en la misma línea, proclama que los 'populares' están sacando a la calle "su peor arsenal" de cara al 22-M, "recuperando la estrategia de la crispación, que fue marca de la casa Aznar", al que llama "antiembajador" y del que dice que hace el "ridículo".
Alfredo Pérez Rubalcaba, Valeriano Gómez, Trinidad Jiménez y en último término Carme Chacón ya se han hecho partícipes de este mensaje. Rodríguez Zapatero vincula a Rajoy con Aznar y les pide "contención", así como que dejen de poner "zancadillas a España en temas de Estado".
El PSOE espera a Felipe González
Pero el PP no se desliga de Aznar, ni quiere. Fuentes del partido recuerdan los actos en los que el ex presidente se ha dejado ver recientemente para evidenciar los lazos con el proyecto 'popular' en las distintas regiones y municipios, especialmente con dirigentes como Javier Arenas, con serias opciones de victoria, y con gran implicación en la causa antiterrorista, que le une a un Rajoy defensor de la gestión de su mentor en esta materia e identificado con su gestión.
Pero Aznar no es ajeno a que está en boca de sus rivales políticos, que emplean su nombre en beneficio propio. "No seré el parapeto de la desvergüenza del Gobierno", manifestó recientemente. A través de FAES se encargó poco antes de estas palabras de desmentir una amistad con Gadafi o un apoyo al dictador libio, con el fin de anular la estrategia socialista. El PP remite a este periódico a declaraciones de Ana Mato para confirmar su postura sobre Aznar, interpretada en ocasiones como tirante: "Ha sido y es un defensor de la libertad en todas partes", dijo la vicesecretaria de Organización del partido.
Mentideros socialistas hablan de la presencia de Aznar en Andalucía para ocultar la supuesta vinculación de Javier Arenas en Gürtel e indirectamente en el caso de los ERE, como algunos medios de comunicación han comenzado a desvelar. Las mismas voces lamentan que uno de sus máximos activos, su ex presidente, Felipe González, haya hecho uso de la palabra en precampaña para criticar con severidad la forma en que Rodríguez Zapatero ha decidido abandonar la Presidencia y abordar la sucesión, de la que "todo el mundo habla" pese a que se quiera evitar, lamenta González. Y los estrategas del PP recogen este guante. Seguirán contando con Aznar; esperan nuevas sorpresas de González, seriamente preocupado con la posibilidad de una lucha encarnizada por el poder en el PSOE que se descubra antes del 22-M. Uno de los mayores temores de Zapatero. Uno de los principales argumentos ya del oponente. Mientras, los socialistas esperan a su ex presidente. El PP ya cuenta con el suyo como valedor del proyecto.