El juez Ruz interrogará como testigos a otros cuatro implicados en el 'faisán'
El jefe del equipo que investigó el chivatazo a Eta ratificará este jueves el móvil político
miércoles 27 de abril de 2011, 18:19h
El jefe del equipo que investigó el chivatazo a la banda terrorista Eta que se produjo en el bar 'Faisán' de Irún (Guipúzcoa) el 4 de mayo de 2006 ratificará mañana, jueves, su Informe Definitivo de Conclusiones, en el que aseguraba que el soplo había tenido "un móvil político", informaron fuentes jurídicas.
El comisario Carlos G., que era inspector cuando se produjeron los hechos, acudirá al Juzgado Central de Instrucción número 5 en compañía de los cuatro agentes que estaban a sus órdenes en la operación contra el aparato de extorsión de Eta y posteriormente se encargaron de analizar la delación policial al dueño del establecimiento, Joseba Elosua.
Su informe apunta que el soplo fue cometido por el jefe superior de Policía del País Vasco por orden del ex director general de la Policía Víctor García Hidalgo y que para llevarlo a cabo se valió del inspector de Vitoria José María Ballesteros, que habría entrado en el 'Faisán' para entregarle un móvil a Elosua a través del cual le advirtieron de la existencia de la operación.
Ballesteros en el 'Faisán'
El informe policial, que contextualiza el chivatazo "en el marco del proceso de negociación" con Eta, recoge que Ballesteros fue grabado a las puertas del 'Faisán' en tres momentos diferentes de la mañana en la que se produjeron los hechos, tal y como él mismo reconoció en una declaración judicial que se llevó a cabo el pasado 10 de marzo.
En concreto, el inspector aparecía a las puertas del establecimiento entre las 11.14.05 y las 11.14.10 horas, entre las 11.30.03 y las 11.30.08; y entre las 11.46.15 y las 11.46.25, tiempos a los que habría que sumar un desfase aproximado de tres minutos existente en el contador del videograbador.
Elosua, sin embargo, declaró el pasado martes que Ballesteros "no es el hombre" que le dio el chivatazo, aunque al mismo tiempo situó el soplo en el lapso temporal en el que el agente estuvo en el establecimiento. "Se lo juro, yo soy católico, éste no es el hombre que me entregó el teléfono", aseguró.
El testigo realizó esta afirmación a partir de una fotografía de Ballesteros que fue incluida en el Informe de Conclusiones Definitivas del equipo investigador y en la que éste aparecía con perilla, vistiendo unos vaqueros claros y portando una mochila, lo que no se ajustaría a la fisonomía de la persona que hizo el soplo, que llevaba un traje oscuro, según el dueño del 'Faisán'.
Mañana, a declarar
El juez Pablo Ruz interroga mañana como testigos a Carlos Germán, investigador del chivatazo y jefe del operativo que el 4 de mayo de 2006 iba a realizar la operación contra el aparato de extorsión de Eta que se abortó con el soplo, y a los cuatro policías que colaboran con él en esta investigación. Germán y sus cuatro compañeros del equipo investigador deberán ratificar los últimos informes remitidos al juez, entre ellos el informe final de conclusiones que enmarca el chivatazo en el "proceso de negociación" y dice que el móvil fue "político".
Para sustentar la afirmación de que la naturaleza del móvil es "política" y que el chivatazo "se articula en el marco del proceso de negociación", la Policía recuerda que el 'interlocutor" que alertó de la operación policial al dueño del bar Faisán hizo constantes alusiones al "proceso de negociación" que estaba en marcha en ese momento.
Tras analizar las llamadas entre los imputados el día 3 y 4 de mayo de 2006, cuando se produjo el soplo, los investigadores dicen que todas estaban "interrelacionadas directamente con los puntuales acontecimientos que se iban sucediendo en España y Francia", y que establecen una relación "causa-efecto" entre esos hechos, el jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamiés, y el exdirector general de la Policía, Víctor García Hidalgo.
Este martes, Ruz interrogó en calidad de testigo al dueño del bar Faisán, Joseba Elosua, que negó que Ballesteros, fuera la persona que le entregó el teléfono móvil desde el que se le alertó de la operación policial contra el aparato de extorsión de Eta. "Se lo juro, yo soy católico. Ese no es el hombre que me entregó el teléfono", insistió en reiteradas ocasiones Elosua.
No obstante, algunas de las fuentes consultadas sostienen que aunque no le reconoció, Elosua centró el chivatazo "en sincronía" con el corte del vídeo que grababa el bar Faisán y que coincide con el momento en que Ballesteros se encontraba a la entrada del bar cuando se produjo el soplo, entre las 11:00 y las 11:30 horas del 4 de mayo. Por ello consideran estas fuentes que su relato concuerda con el presentado en su informe de conclusiones por el equipo investigador, que apunta a Ballesteros como autor del soplo.