www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

crónica económica

El verdadero drama del paro

domingo 01 de mayo de 2011, 20:25h
Tras las cifras de la última encuesta de población activa se ocultan auténticos dramas para individuos y familias. La actitud del Gobierno de escudriñarse en hipotéticas predicciones de crecimiento sólo demuestra el débil compromiso que tiene para con los ciudadanos.
José Luis Rodríguez Zapatero llegó a presumir de que con él se había alcanzado el máximo número de españoles trabajando en la Historia de la democracia. Ahora resulta que con él en el poder hemos alcanzado el máximo número de parados de la democracia o, para el caso, de toda la Historia de España. Los últimos datos de paro ofrecidos por la EPA son aterradores. La idea de que pueda haber más de 4,9 millones de españoles que quieren trabajar y no pueden resulta incomprensible e inaceptable.

El Gobierno se ha apresurado a decir que no volveremos a alcanzar un dato tan desastroso en el futuro. Por un lado son palabras vacías, pues no tienen medios para saber si será así o no. Y por otro, lo relevante no es si en la EPA de dentro de un año el número de parados superará o no el conocido el viernes, sino el hecho de que tenemos un Gobierno que asiste atónito a la escalada del desempleo sin tener ni la capacidad técnica ni la voluntad política para tomar las medidas necesarias encaminadas a paliar el problema y a acelerar la recuperación. Otro mensaje lanzado desde el Palacio de La Moncloa es que los datos van a mejorar a partir de ahora. Seguramente será el caso del segundo trimestre, ayudado por un sector turístico que promete recuperar gran parte de su vigor. Pero el tercero, con dos meses en los que estacionalmente sube el paro (agosto y septiembre), volverá a emerger la penosa situación del mercado laboral, y lo mismo ocurrirá al menos en los dos siguientes trimestres.

Mas todas estas consideraciones no agotan ni mucho menos el tenebroso cuadro que emerge de los datos de la EPA del primer trimestre. El número de hogares con todos sus miembros activos en paro ha aumentado en más de 50.000 y se acerca a los 1,4 millones. Por otro lado, el número de parados que llevan más de un año buscando empleo sin éxito supera los 2,2 millones, y el de los que llevan dos años o más supera ya ampliamente el millón de personas. Nuestra economía es incapaz de ofrecerles una oportunidad y cada mes que pasa se esfuman muchas de las que todavía restan. El paro de larga duración, lacerante y desesperada realidad social, amenaza con llevarse por delante centenares de miles de proyectos vitales y crear una nueva pobreza en España.

Y todavía no hemos acabado de describir el cuadro. Porque esa incapacidad de nuestro sistema económico y del mercado laboral de absorber los casi cinco millones de parados está desanimando a muchos de ellos que, hartos ya de fracasar mes tras mes, desisten en su búsqueda de empleo. En las peores horas del desempleo puede darse la circunstancia de que baje el paro por la sencilla razón de que muchos desisten. En estos tres primeros meses del año se ha destruido un cuarto de millón de puestos de trabajo. Se da la circunstancia de que el número de trabajadores es hoy sólo poco más de 250.000 trabajadores más que cuando Rodríguez Zapatero llegó al poder. Nada asegura que podamos llegar a tener incluso menos que en marzo de 2004.

Los datos están ahí, a disposición de todos. El hecho de que el Gobierno no haya comparecido ante los españoles para mostrar la realidad del desempleo y se haya querido escudar en una previsión que no es más que un desideratum muestra que no está verdaderamente comprometido con la suerte de los españoles.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.