CAE EL GRAN ASESINO, OSAMA BEN LADEN
lunes 02 de mayo de 2011, 11:03h
En Madrid, en Londres, en varias grandes ciudades, y sobre todo en Nueva York, el terrorismo ordenado por Obama Ben Laden daba la razón a Arnold J. Toynbee. El gran filósofo de la Historia anticipaba en 1974 que una III Guerra Mundial no convencional había comenzado: la del terrorismo y la inmigración.
Ningún Ejército hubiera sido capaz en una guerra abierta de golpear el corazón de Nueva York y el Pentágono. El terrorismo, sí. Ninguna nación, salvo Estados Unidos, tiene capacidad para invadir Francia o Alemania. La inmigración, sí. El 20% de la población francesa está integrada ya por inmigrantes o hijos de inmigrantes.
El presidente Bush, con general apoyo internacional, se adueñó de Afganistán para capturar al gran asesino: Osama Ben Laden. Una década ha durado la persecución. Y por fin el autor de la matanza de las Torres Gemelas ha sido ajusticiado en Pakistán por la primera potencia del mundo a la que había desafiado.
Habrá represalias. Las habrá sin duda. Pero los adalides del terrorismo internacional ya saben a qué atenerse. Antes o después, el peso de la justicia internacional recaerá sobre ellos. El ideal es que sean capturados, juzgados y condenados a cadena perpetua. Algunos son tan escurridizos que se hace necesario acabar con ellos antes de que escapen.
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de la Real Academia Española
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