www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Ben Laden: cae un mito asesino

lunes 02 de mayo de 2011, 12:23h
A primera hora de esta mañana nos despertábamos con la noticia que el mundo democrático, y no sólo Estados Unidos, llevaba diez años esperando. Osama Bin Laden, la bestia negra de Occidente, la cabeza pensante del atentado terrorista más importante de la Historia, del ataque más profundo al corazón de los Estados Unidos y, por ende, de Occidente, ha sido ejecutado por fuerzas especiales norteamericanas. Y decimos ejecutado porque Bin Laden fue condenado in absentia, tras una investigación exhaustiva, por un tribunal profesional, una oportunidad de la que carecieron sus víctimas, antes, durante y después del 11S.

El propio Obama anunciaba la noticia a en una alocución desde la Casa Blanca antes de medianoche, hora local. Nada más conocerse el dato, cientos de espontáneos se congregaban en los alrededores de la Casa Blanca para festejar con banderas estadounidenses la ejecución del líder de Al Qaeda. Algunas pretendidas imágenes del cadáver de Bin Laden –de dudosa autenticidad- ya han dado la vuelta al mundo, confirmando que el mito que llevaba un decenio encarnando el miedo de Occidente a la irracional violencia terrorista ha caído.

La ejecución del terrorista saudí es una buena noticia por dos razones claras. Por una parte, es una muestra clara de que crímenes horrendos como los atentados contra las Torres Gemelas del 11-S o el del 11-M en Madrid no quedan impunes. Con su ejecución EEUU lanza el mensaje de que atacar a Occidente nunca sale gratis. Desde el punto de vista de la guerra psicológica que siempre acompaña al terrorismo, con la muerte de Osama Bin Laden se ha conseguido desactivar el aura de imbatibilidad y la mística que rodeaba al terrorista. Las leyendas sobre la ubicación de Bin Laden, su capacidad de mando y su modus operandi estaban mellando el orgullo de los EEUU y convirtiéndolo en un símbolo para el integrismo islamista.

Con su ejecución, las filas de Al Qaeda, además de un líder, han perdido un referente psicológico que servía de inspiración para su alucinada cruzada. La figura escurridiza de Bin Laden, al que todos imaginábamos escondido en una oscura gruta de los áridos paisajes afganos, alimentándose frugalmente y viviendo como un eremita, se ha desintegrado. Bin Laden ha sido abatido en un lujoso chalet, en el que, al parecer vivía, situado en una localidad al norte de Islamabad. Su paradero era conocido desde hacía meses pero las autoridades americanas han querido cerciorarse con toda precisión de que la autentificación era exacta.

Al parecer, la cooperación pakistaní ha sido determinante en la operación, lo cual indicaría una voluntad clara al respecto de la gran república islámica, al tiempo que la sitúa aún más si cabe en el punto de mira de los terroristas. Con todo, no debemos engañarnos: todos somos objetivo. Este tipo de terrorismo totalitario no es reactivo. Es pro-activo y ataca dónde y cuándo puede, sin que precise pretexto alguno.

Si bien, la desaparición del máximo dirigente de Al-Qaeda es una buena noticia, la euforia no nos puede llevar a engaño. Con Bin Laden no termina el terrorismo islamista. Al Qaeda sigue activa e incansable en su afán asesino, como quedó claro la pasada semana en Marruecos. Además, por más que su muerte pueda tener un profundo impacto en el ánimo de los integristas islámicos, la organización terrorista no queda descabezada, entre otras cosas porque no se trata de un ente centralizado sino que se organiza en pequeñas células que operan de forma prácticamente independiente. Por ello, no es momento de bajar la guardia, sino de aumentar las alertas porque es probable que los terroristas planeen un gran atentado con el que responder a la muerte de su líder y reafirmarse en su locura asesina. Por otra parte, esta batalla se gana, además de con prevención e información, en el terreno cultural y aún religioso, en el que los musulmanes pacíficos, que son la inmensa mayoría, tienen mucho que decir. Y deben hacerlo.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios