Bildu aún es un problema
martes 03 de mayo de 2011, 08:34h
La anulación de las listas de Bildu por parte del Supremo, por más que un paso adelante, no acaba de solucionar un problema que tiene visos de seguir dando guerra, nunca mejor dicho. En realidad, las circunstancias que rodean a la resolución judicial en cuestión no son tan contrarias a ETA como pueda parecer, De hecho, la organización terrorista ha vuelto a demostrar su maestría a la hora de marcar la agenda de la vida política española. Es más, las candidaturas de la izquierda abertzale se han convertido en las auténticas protagonistas del debate electoral, abriendo una serie de fisuras que, si no se hace algo al respecto, pueden derivar en una ruptura de los demócratas nada deseable.
Ello ha sido posible gracias a la actitud filonacionalista de cierta parte de la izquierda política y mediática, quien parece estar aguardando el mínimo movimiento en el entorno radical vasco para darles todo el pábulo posible. Y eso es un tremendo error. Los momentos de mayor debilidad de ETA se han producido cada vez que PP y PSOE aunaban sus fuerzas y remaban todos en la misma dirección, incluida la dirección de mantener a ETA fuera de las instituciones y de las subvenciones. Ocurre que, en esta ocasión, había más de uno -Pachi López incluido- empeñado en hacerlo contra la corriente de la sensatez, a caballo entre rebanar un puñado de votos nacionalistas y distanciarse de un PP con el que cada vez está más incómodo. Sea como fuere, urge recuperar la unidad de acción, quebrada esta vez por los socialistas. Va en ello la continuidad de ETA. Nada menos.