exime de responsabilidad a las autoridades británicas
La Justicia inglesa concluye que no hubo negligencia en los atentados del 7-J en Londres
viernes 06 de mayo de 2011, 12:07h
La juez de instrucción que ha dirigido la investigación sobre los atentados islamistas del 7 de julio de 2005 en Londres, que costaron la vida a 52 personas, afirmó este viernes que no hubo negligencia oficial que propiciara o agravara la matanza. La magistrada Heather Hallet leyó sus conclusiones ante los familiares de las víctimas y declaró que las pruebas "no justifican concluir que hubo fallos por parte de alguna organización o individuo que causaran o contribuyeran a las muertes".
El comité del Alto Tribunal de Londres encargado de investigar los atentados terroristas del 7 de julio de 2005 en Londres ha sentenciado que los 52 fallecidos son víctimas de "homicidio ilegal", según el dictamen emitido por la juez de instrucción Heather Hallett y recogido por la cadena británica BBC.
"He adoptado veredictos de homicidio ilegal para cada una de las 52 personas inocentes que murieron a causa de las bombas", dictaminó la juez Hallett.
La investigación que ha desarrollado el Alto Tribunal de Londres ha sido la primera sobre las circunstancias y consecuencias del que fue el ataque más sangriento perpetrado sobre suelo británico desde el bombardeo realizado por las fuerzas aéreas alemanas sobre la capital durante la Segunda Guerra Mundial.
El 7 de julio de 2005, los británicos islamistas Mohammad Sidique Khan, Shehzad Tanweer, Hasib Hussain y Jermaine Lindsay se inmolaron en tres vagones de metro y un autobús abarrotados de gente durante la hora punta. Más de 700 personas resultaron heridas.
La juez Hallett eximió de responsabilidad a las autoridades británicas a pesar de las pruebas examinadas durante el procedimiento, y que habían llevado a algunos medios a especular con la posiblidad de que la magistrada pudiera emitir una crítica a los servicios de emergencia por su lenta respuesta ante los atentados.
No obstante, el dictamen final del Alto Tribunal establece que "las pruebas no justifican la conclusión de que alguna organización o individuo (de las autoridades) haya contribuido a las muertes".
En este sentido, fuentes del MI5 -el servicio de Inteligencia nacional británico- consultadas por 'The Guardian' han expresado "su alivio" por la sentencia, aunque admitieron que "de haber hecho gala de mayor anticipación, podrían haber hecho más" a la hora de intentar impedir los atentados.