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El ingreso a la universidad

domingo 08 de mayo de 2011, 17:46h
El siglo XIX fue el siglo de la escuela primaria, el pasado el de la escuela secundaria y este siglo será el siglo de la Universidad; en la nueva sociedad del conocimiento prosperaran aquellas naciones que sean capaces de asegurar un alto nivel de calificación a sus recursos humanos; el capital humano de una nación es hoy más importante que la existencia de recursos naturales.

En las naciones que lideran el progreso económico más del 40 por ciento de los jóvenes tienen títulos universitarios; en América Latina se destaca Cuba con 21 por ciento, Brasil 19 y Chile 15; en nuestro país apenas el 14 por ciento de los jóvenes concluye el ciclo universitario. Tengamos en cuenta que son grandes las diferencias con los dos países vecinos; el último año de la escuela secundaria en Brasil y en Chile es distinto al nuestro. La preocupación de los adolescentes chilenos y brasileros es enfrentar exámenes generales, que son una importante valla que debe ser superada para ingresar a la Universidad, y tener acceso en el futuro a un título superior que les permita incorporarse capacitados al escenario laboral en este difícil mundo globalizado.

Por el contrario, nuestros adolescentes están liberados de tamaño esfuerzo, muchos de ellos pueden concentrar su tiempo en otras actividades más gratificantes como el viaje de egresados, sin olvidar la activa vida nocturna. A pesar que en Chile y en Brasil las exigencias para ingresar a la Universidad son mayores a las vigentes en Argentina, estos dos países gradúan más profesionales universitarios; esto se explica porque en Argentina se gradúan en las Universidades estatales apenas el 23 por ciento de los ingresantes, mientras que esta proporción se triplica en los dos países vecinos; tener muchos estudiantes no garantiza tener muchos graduados. En Brasil y en Chile hay vocación de futuro y preocupación por ayudar a los adolescentes a tener un futuro mejor con trabajo digno, y con inclusión social potenciada por mejores escuelas. Es así como las evaluaciones internacionales de calidad educativa ponen ahora (cosa que no ocurría antes) no solo a Cuba, sino también a Brasil y Chile, para no hablar de los europeos o los asiáticos, por encima de nosotros.

Es interesante señalar que en Cuba existen también exámenes generales de ingreso a la Universidad, que se toman justamente en estos días de mayo, y según informa el diario oficial Juventud Rebelde este año el cupo de ingreso a la Universidad estará fijado en 46.341 plazas, determinando, por ejemplo, que por cada vacante en Ciencias Sociales existan seis vacantes en las carreras científicas y tecnológicas. .El Ministerio de Educación Superior de Cuba anuncia que “Si un joven quiere cursar una u otra carrera se considera el promedio de los exámenes y también cuentan sus resultados en el bachillerato para ordenarlos mediante un escalafón”. Esto significa que en Cuba no solo hay examen de ingreso sino que además existen cupos cuantitativos para cada una de las carreras universitarias.

Alguien podría argumentar en Argentina que los cubanos son “elitistas”, mientras que nosotros, sin cupos ni exámenes generales a la finalización del ciclo secundario, decidimos sacrificar calidad para ganar en inclusión social al facilitar un mayor acceso a los niveles superiores educativos. En el caso de la Universidad, la fórmula que se presenta entre nosotros como eficaz para lograr este meritorio objetivo de la igualdad de oportunidades es ausencia de las limitaciones de exámenes generales al finalizar el secundario, pero nuestra receta no sirve simplemente porque la mayoría de los pobres no concluye el ciclo secundario. La igualdad de oportunidades no se logra suprimiendo exigencias sino promoviendo la calidad e inclusión, nunca tendremos más y mejores graduados universitarios sino fortalecemos el nivel primario y secundario. La experiencia de Cuba, Chile y Brasil debería ser tenida en cuenta ahora que se discute en el Congreso argentino una nueva ley de Educación Superior. La Universidad no debe discriminar según el nivel socioeconómico de los alumnos, pero el ingreso debe comprometer el esfuerzo de los aspirantes. Este es el sendero para tener más y mejores graduados universitarios en un mundo globalizado cada vez más exigente.

Alieto Guadagni

Economista

ALIETO GUADAGNI es economista graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, con estudios de postgrado en la Universidad de Chile y Doctorado en la Universidad de California (Berkeley)

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