Líderes de PSOE y PP se lanzan mensajes en sus respectivos mítines que atacan a la línea de flotación del rival. El terrorismo es el tema más candente y el que ha ocupado este fin de semana, entre otros, a Zapatero y a Aguirre. El primero ha acusado a la oposición de emplear este debate en beneficio propio, arropado en otro discurso por Felipe González, que ha afirmado que Aznar o Mayor Oreja han "permitido el rearme" de Eta. Aguirre ha insistido en que es el presidente del Gobierno y su gabinete quienes han permitido que los terroristas vayan a ocupar las instituciones y los responsables de las consecuencias.
Rajoy va de favorito. No quiere meterse en el fango, anuncia que hará oídos sordos a los que dicen que su partido es la derecha más extremista de Europa y, si le preguntan por Bildu, poco menos que responde que no come dulces. Los socialistas, entre tanto, le piden que se moje y desautorice a otros dirigentes de su partido, que sí saben perfectamente lo que es Bildu y culpan al Constitucional y al Gobierno de que los abertzales se puedan presentar a las elecciones.
Llegada esta tercera jornada de campaña el debate es sobre el cuajo. Si
Rajoy ayer se quejo del "cuajo" de Zapatero por responsabilizar del paro a los anteriores gobiernos del PP, hoy siguió con lo del cuajo pero, al revés, para asegurar que los socialistas no lo tienen para reconocer ante la gente que "lo han hecho mal".
Zapatero ha contestado diciendo que ya le hubiera gustado a él ver "el cuajo" del líder del PP para ayudar a salir de la crisis. "Para gobernar, como decía Rajoy, es verdad que hay que tener cuajo", ha dicho el presidente del Gobierno. Pero, ¿es bueno o malo tener cuajo? Llegados a este punto, habrá que recurrir al diccionario. La Real Academia dice que tener mucho cuajo es "ser muy pacienzudo o pesado" y define el cuajo, además de como un fermento de la mucosa del estómago -que no parece venir al caso-, como "calma o pachorra".
Aunque Rajoy no hable de Bildu, otros en su partido sí lo hacen y, por eso, el expresidente del Gobierno
Felipe González cree que no merecen gobernar. González ha dicho también que fueron los anteriores Ejecutivos del PP los que gestionaron mal la tregua "permitiendo el rearme de Eta". Es decir que, según los socialistas, esto, al igual la crisis económica, también viene de los excesos del pasado.
Zapatero, el presidente intermitente, a quien hoy tocaba volver a la campaña en Gijón, sigue advirtiendo de los riesgos para el Estado del Bienestar de un hipotético gobierno del
PP, al que acusa de ser "la derecha de la derecha de Europa", especialmente por sus criticas a instituciones como el Tribunal Constitucional y el uso del terrorismo en campaña.
El líder de IU,
Cayo Lara, hace lo que puede para hacerse hueco y critica a los socialistas por azuzar "el espantajo de la derecha", cuando a su juicio, con el PSOE en el Gobierno, "la derecha ya está aquí". Lara anima a los electores a no resignarse a elegir "entre lo mismo y los mismo", pero también carga contra una victoria del PP: "Cuidado porque nos podemos encontrar con la mayor cagada de una gaviota: la cagada del caso Gürtel", ha dicho con una figura retórica que no es la primera vez que usan en IU.
Toros y fútbol: La presidenta de la Comunidad de Madrid,
Esperanza Aguirre, que sí habla de Bildu y de Eta en cuanto puede, ha escuchado gritos de "torera, torera" cuando ha respondido a la aparición de un activista con un cartel contra las corridas de toros diciendo que ella no es partidaria de prohibir nada y sí de que todos puedan expresar lo que piensan.
En Barcelona, como ya no hay toros, la mayoría de los candidatos se van esta tarde al fútbol -y los que no, lo seguirán por televisión- que para eso tienen derbi Barça-Espanyol. Otro plan alternativo para esta tarde lo ha propuesto en un mitin Alfredo Pérez Rubalcaba, quien ha recomendado seguir a
José María Aznar. "Hoy está en Guadalajara y hay que escucharle porque va a triunfar", ha dicho. Habrá que tener cuajo -ser pacienzudos- para aguantar dos semanas más.