www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Ha concedido 200.000 licencias

El régimen de Castro autoriza al sector "no estatal" a contratar empleados

martes 17 de mayo de 2011, 11:05h
El Gobierno cubano anunció este lunes la decisión de autorizar la contratación de mano de obra en todas las actividades del sector no estatal, con el propósito de "continuar la flexibilización del trabajo por cuenta propia" y de esta forma, cumplir con los objetivos del proyecto de reforma económica, trazados en el VI Congreso del Partido Comunista, según informó la televisión castrista.


El Gobierno cubano ha autorizado a las empresas "no estatales" a contratar mano de obra, en el marco del "proceso de flexibilización del trabajo por cuenta propia", según ha anunciado a través de un comunicado recogido por la televisión estatal.

Este sería un paso más en la tímida apertura económica que está llevando a cabo el régimen cubano, de la mano de Raúl Castro, cuyas líneas generales quedaron establecidas en las conclusiones del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), celebrado recientemente.

El pasado mes de septiembre, la isla emprendió una pequeña reforma del mercado de trabajo, aumentando la concesión de licencias para negocios familiares y permitiendo a sus propietarios utilizar para esta actividad un espacio distinto al de su vivienda, contratar empleados, solicitar créditos y firmar acuerdos con el Estado. Desde entonces se han emitido 200.000 licencias.

En un paso previo, las autoridades ya permitieron el año pasado que determinados negocios familiares, sobre todo del ámbito de la construcción y el transporte, contrataran trabajadores, sin intervención alguna de la administración.

Hasta 2009 el Estado cubano contrataba el 85 por ciento de la fuerza de trabajo existente. No obstante, el Gobierno anunció hace un año el despido de 500.000 funcionarios con la pretensión de incorporarles en el sector "no estatal", eufemismo utilizado para referirse a la actividad privada.

La primera vez que el régimen autorizó la contratación de personal a las empresas no estatales fue en 1993, para paliar la crisis económica derivada de la caída de la Unión Soviética. Hasta entonces, el ex presidente Fidel Castro había prohibido cualquier tipo de actividad privada.