www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

PH CERO

Pandilla de cobardes

jueves 26 de mayo de 2011, 08:27h
La gallardía con la que los partidos políticos afrontan su futuro, el de sus partidos, el del Gobierno de España y, por tanto, el de todos los españoles ha cambiado bien poco después de las elecciones del 22 de mayo.

El Partido Popular ha arrasado en la convocatoria municipal y autonómica, pero no tiene atada la mayoría absoluta en las elecciones generales ni cuenta con apoyos suficientes en el Parlamento. Por eso pide con la boca pequeña el adelanto electoral, no platea una moción de censura e insta al Ejecutivo a presentar una cuestión de confianza. Lo cierto es que, pese a los excelentes resultados del domingo y del color azul que ha teñido el mapa político español, las matemáticas dicen que el 37,5 por ciento de los votos logrados por el PP en esta convocatoria no le darían la mayoría absoluta al trasladarlo a unas elecciones generales. El traslado de los resultados es ficticio porque no coincide el censo, ni la participación ni siquiera los candidatos, pero ya lo ha subrayado el Financial Times y seguro que en Génova sacaron las calculadoras un minuto después de conocer los datos.

Por su parte, los socialistas se revuelven contra su vicesecretario general, José Blanco, por el empeño que muestra en que se celebren elecciones primarias con varios candidatos y sin “acuerdos entre bambalinas”. Se multiplican las voces en el seno del PSOE y en sus principales despachos para que se cierren filas en torno a Alfredo Pérez Rubalcaba y que el vicepresidente primero lidere una única candidatura de consenso e integración. Mientras discuten los detalles de la sucesión de Zapatero se aferran a los diez meses que como máximo les quedan de poder, descartan adelantar las elecciones y ni piensan en una cuestión de confianza.

Los que sí empiezan a dar la vuelta a su discurso tras la irrupción de Bildu en el mapa político vasco y la debacle del PSOE en todo el territorio nacional son los del PNV, que ahora dicen que no descartan pedir elecciones anticipadas.

Pues a ver si se lanzan porque tras el movimiento de los indignados, el batacazo electoral del PSOE, el arrollador triunfo del PP, la presión de los mercados internacionales y la sorpresa que nos vamos a llevar al descubrir la deuda real de las comunidades y ayuntamientos, lo que faltaba para malestar general era tener que esperar durante cuarenta semanas -un largo y pesado embarazo- a que nazca un nuevo Gobierno que, literalmente, nos cambie la vida.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios