La detención de Ratko Mladic
viernes 27 de mayo de 2011, 08:53h
La guerra de los Balcanes cerraba ayer uno de sus capítulos más sombríos de Europa con la detención de Ratko Mladic. Junto con Radovan Karadzic y Slobodan Milosevic, el antiguo general serbio fue el responsable de una de las mayores limpiezas étnicas que se han vivido en Europa, siendo responsable de la muerte de miles de inocentes bosnios y croatas. Aquel conflicto en el que saltó por los aires la antigua Yugoslavia dio rienda suelta a un odio que llevaba latente durante décadas, y que los personajes anteriormente citados canalizaron en una sucesión de muerte y destrucción estremecedores.
Conviene tener presente que un importante sector del nacionalismo serbio tiene a Mladic y a Karadzic en un pedestal. Lejos de considerarlos criminales de guerra, son para ellos auténticos héroes. Es ese mismo sector el que ha lastrado la candidatura del país a formar parte de la Unión Europea. De hecho, una de las condiciones para que el acceso de Serbia pudiera llevarse a efecto era la detención de Mladic. Pero no basta. Su puesta a disposición de la justicia debe ir acompañada de una actitud tendente a sentir más vergüenza que orgullo por todo cuanto pasó en los Balcanes hace ahora 20 años. O eso, o las heridas no se acabarán de cerrar.