Revista de prensa
La "conspiración del Pepino" y la bronca del Rey, dueñas de las portadas
miércoles 01 de junio de 2011, 09:11h
La exculpación de España en la crisis/desastre de los pepinos es portada en todos los diarios, que destacan desde que Alemania reconoce su error a que el Gobierno tiene parte de culpa en la gestión del problema, pasando incluso por una conspiración. Además, los planes del PSE de pactar con Bildu, el déficit de las Comunidades Autónomas y la “bronca” del Rey a los periodistas porque, dice, “le quieren matar todos los días en la prensa”, tienen sus huecos en la mayoría de diarios.
El País: “Alemania exculpa del brote letal de E.coli a los pepinos españoles” y recuerda que Bruselas estudia medidas para compensar a los agricultores y Berlín admite que no ha avanzado en la identificación del origen. La segunda noticia para el diario, a la que dedica la foto, es para “Serbia entrega a La Haya al criminal de guerra Mladic”. Más cosas, “Gobierno y PP pactan una ley que cierra el paso a la negociación con Eta”, “El déficit supera las previsiones en la mayoría de las autonomías” y “La CEOE fuerza la ruptura en la reforma de los convenios”.
Elvira Lindo se pregunta dónde están las mujeres en el Gobierno de Zapatero: De qué manera nuestro escenario ha cambiado: ¿Somos el mismo país en el que el presidente se fotografiaba con un Gobierno que cumplía las cuotas de igualdad? Hoy, arrastrados por la derrota y la crisis, los socialistas parecen haber dicho: ahora vamos a hablar de cosas serias. Y han desaparecido de la foto todas aquellas mujeres que parecían representar una nueva forma de hacer política. A los que piensan que las mujeres han desaparecido por su incompetencia, yo les pediría que se fijaran un poco en los hombres que ahora deciden el futuro de ese partido: algunos son tan valientes que sólo han criticado a Zapatero cuando estaba públicamente defenestrado. Pero también es verdad que teniendo en cuenta la condescendencia del juicio hacia las mujeres, es preciso que sean fuertes como rocas”.
El Mundo: “El campo culpa al Gobierno por la gestión de la crisis del pepino” y apunta que los agricultores acusan al Ejecutivo de reaccionar tarde y mal. Por otra parte, la imagen de primera es para “La bronca del Rey”, que este martes reprochó a los periodistas que “lo que os gusta es matarme y ponerme un pino en la tripa todos los días”. También, “El déficit autonómico dobla ya el Estado”, “Concejales del PP, PSOE e IU se aferran a sus coches oficiales” y “El ejército egipcio sometió a test de virginidad a manifestantes de la Plaza Tahrir”.
Federico Jiménez Losantos dedica su columna a la crisis de los pepinos: “El reloj devoradólares es un símbolo de la ruina de esta Europa donde toda reforma se hace tarde, mal y nunca. Cada minuto que deja pasar el Gobierno sin hacer nada nos cuesta una fortuna. Y lo que costará. La candidatura de Rubalcaba, que supone la renuncia a cualquier reforma, nos hará griegos, pero no de Platón sino del yogur. El que caducó el año pasado”.
ABC: “Alemania reconoce su error” y, con foto de la senadora de Sanidad alemana, explica que la parálisis del Gobierno provoca que el sector hortofrutícola español sufra un injusto castigo durante cinco días por una falsa acusación de contaminación. También resalta que “El PSE traiciona su promesa y habla ahora de acuerdos con Bildu” y “Europa exige a España que acabe con los retrasos aéreos”.
Ignacio Camacho dedica sus líneas de hoy al coche oficial de los políticos. Por ejemplo, David Ortega, portavoz de UPyD en el Ayuntamiento de Madrid, ha rechazado uno. El debate está abierto: “A un joven ex ministro le oí una vez la confesión angustiada de que al dejar el poder sufrió un ataque de estrés porque no sabía dónde aparcar en el centro de Madrid. Padeció un bloqueo emocional; no estaba preparado para volver a ser una persona corriente. Y es que el problema de muchos políticos no consiste en que vayan siempre en coche oficial, sino en que no miran por la ventanilla. Ocultos tras los cristales tintados se pierden el latido de la calle, el pulso de la gente, la belleza del paisaje y el flujo mismo de la vida. Han dejado de escuchar y han renunciado a vivir la experiencia cotidiana de aquellos a quienes representan. Esos a los que obligan a ir andando por el centro de las ciudades que ellos transitan por carriles reservados. Esos que abarrotan los autobuses en los que jamás suben los altos cargos. El coche oficial no es sólo un privilegio: es una barrera. Una valla móvil de separación entre la política y la realidad”.
La Razón: “La conspiración del pepino” y destaca que los agricultores cargan contra el Gobierno por dejadez. La imagen, para agricultores tirando pepinos. Aun así, la noticia de portada es para “El juez Ruz procesará a los policías imputados en el ‘caso Faisán’” y señala que Rubalcaba confía en que el caso estalle después de las elecciones y que no enturbie su campaña. Además, “Cataluña reta al Gobierno: aprueba un presupuesto que dobla el objetivo de déficit” y “El PSE pone en evidencia a Patxi López y pactará puntualmente con Bildu”.
Alfonso Ussía muestra su preocupación sobre la presencia de Bildu en las instituciones: “Las pulgas han invadido el campamento de los que no hacen nada. Las serpientes se han adueñado de las tierras vascas. Los acampados en Sol han dejado de interesar. Son los tostones de Sol. Las serpientes se mueven. Ha vuelto el terror y la amenaza a muchas localidades de las provincias vascongadas. Gracias a seis encantadores magistrados, Bildu va a controlar los impuestos, las cuentas corrientes y los domicilios de los contribuyentes vascos. Pulgas en Madrid que no pican a Rubalcaba ni a la Delegada del Gobierno y serpientes enroscadas en mil hachas ensangrentadas en el País Vasco”.
Público: “Alemania rectifica”. La foto es para un trabajador en Almería arrancando pepinos que no pueden ser exportados. Más cosas, “La OMS advierte de una posible relación entre cáncer y móvil”, “La Real Academia de la Historia culpa de sesgo franquista a los autores” y “El Rey pierde los papeles ante los periodistas: Lo que queréis es matarme”
Juan Carlos Escudier mantiene un día más su análisis sobre los últimos episodios en Ferraz. En este caso, sobre el candidato Rubalcaba: “La verdad es que para ser un velocista, este hombre se lo toma con calma. De su programa se ha limitado a decir que será continuista y de cambio, y que hasta la conferencia política de septiembre no lo dará a conocer. Como no parece previsible que surja otro aspirante, Rubalcaba se convertirá en candidato sin que nadie en el partido sepa a ciencia cierta qué es lo que se propone hacer. A los salvadores hay que tenerles fe y no pedirles cuentas. Esta estrategia le evitará fricciones con Zapatero, que tenía pensado en estos meses liarse a la cabeza la manta de las reformas pendientes. A los que no alcanzamos la inteligencia de Rubalcaba no se nos puede pedir que intuyamos la fórmula de su cambio continuista. El corredor nos ha dado unos meses de ventaja, para que vayamos pensando en ello”.
La Gaceta: “Tardaremos años en recuperar la imagen de la verdura española” y señala que los expertos auguran una década negra. Aquí también, el titular de portada es para el presidente del Congreso: “El tribunal Supremo ‘atisba desequilibrios’ en el patrimonio de Bono pero se niega a investigarlo”. Más temas, “José Antonio Alonso será ministro de Justicia para contentar a Rubalcaba”, “El Rey se enfada con la prensa: lo que os gusta es matarme” y “El PSE admite que llegará a acuerdos con Bildu ya”.
Carlos Dávila escribe sobre el enojo del Rey: “Clásicamente se afirma que el Rey hace más cosas de las que no se saben que de las que se saben. Hasta hace muy poco, la veda sobre el Monarca estaba cerrada y, mal que bien, todos la respetábamos. Ya no; los republicanos, empezando por Zapatero, han destrozado el halo real. Afortunadamente no hay para tanto: la rodilla es complicada pero no es el corazón. Da la lata y al Rey se le ve cojitranco y muy cabreado. Ha saltado con irritación pero creo lo siguiente: que la cosa no va sólo por él, que el enfado es más global por todo lo que se dice de su Familia. El Rey ha utilizado su rodilla como coartada para su enorme enojo general.