MIRADA ESCOLÁSTICA
Un nuevo auto de fe
domingo 05 de junio de 2011, 12:03h
En la Puerta del Sol de Madrid se está celebrando un auto de fe, en que muy diferentes grupos humanos esperan anhelosos la llegada inminente de los denunciados. Don Fernando Niño de Guevara, siempre buen organizador del celo bárbaro de la masa, espera sentado paciente desde un balcón de la Calle Carretas mirándolo todo solemne con sus grotescas antiparras y exhibiendo sus anillos escandalosamente preciosos. La turbamulta de desocupados, sucios pordioseros, carteristas, aristócratas, aventureros, estudiantes porreros, peregrinos, nigrománticos, brujas, renegados, dementes desventurados, hampones malolientes, vulgares pecadores o cínicos, rencorosos, idealistas, listos, tontos, buenos, malos, santos, aguarda a ver entrar en hábito de sayal penitencial a los condenados.
Bajo un cielo lleno de nubes, ingrávidos cendales llevados por el viento, entrará primero Zapatero sobre un noble pollino rubio de La Bañeza con un letrero en la espalda que reza: “Cinco millones de parados. Produjiste sólo miseria y odio entre hermanos”. Y en el pecho un cartel que dice: “Hiciste de tus prejuicios personales las mezquinas ideas-fuerza de tu Gobierno”.
Entrará detrás Rubalcaba, verdadero retrato grequense, sobre un pacífico y precioso pollino gris del Valle de Cabuérniga, como corresponde a un buen sucesor de Richelieu y Mazzarino, y en su espalda llevará escrito “La Razón de Estado”, y en su pecho “Mentiroso”.
Manuel Chaves González entrará de pie descalzo con un gran cartel a la espalda que dice “Nepotista”, y en el pecho otro en que se lee “Verbo ininteligible. Política ininteligible”.
Seguidamente, sobre mula torda vendrá campanudo Miguel Ángel Moratinos Coyarbé con una leyenda a la espalda que dice “diplomacia sectaria”, y en su pecho se puede leer “humanista inmaduro castrista”.
Sobre burra portuguesa entrará contrito Mariano Fernández Bermejo, que en la espalda llevará escrito “altanero radical”, y en el pecho “cazador documentalmente furtivo”.
Sobre yegua alazana aparecerá José Bono Martínez que en el pecho llevará el anuncio “verboso caudillo de La Mancha”, y a su espalda la frase “político aceleradamente enriquecido”.
Después, sobre burra andaluza entrará Magdalena Álvarez Arza, que en su parte delantera llevará la palabra “inútil”, y en la espalda el vocablo “inservible”.
Andando entrará Celestino Corbacho, descalzo y cabizbajo, y en la espalda llevará escrito “ineficaz”, y en su pecho “ignorante”.
Detrás, sobre corveteante jaca andaluza, marchará soberbia, como auténtico broche del collar del gobierno, Bibiana Aído, con un letrero en su pecho que dice “Inquisidora”, y en la espalda leemos “iletrada”.
Sobre travieso potrillo de azabache nacido en Segorbe, peligroso coceador intempestivo, vendrá flamante Leire Pajín, denegosa y afectada, con una banda valencianísima cruzándole el pecho que dice “aduladora interplanetaria”, y en la parte de atrás podemos leer en la misma banda “apasionada incompetente”.
A horcajadas, encima de asnilla alpujarreña, llegará Carmen Calvo Poyatos, con un cartel pegado a su sayal que por delante dice “adalid de la barbarie”, y por detrás “turpis mediocritas”. A su lado, de palafrenera, la acompañará la Directora de la Biblioteca Nacional, que llevará escrito en la espalda “al altar del odio a los católicos quise brindar el destierro de la estatua de Isidoro de Sevilla de la Biblioteca Nacional, y no pude”.
En blanca borrica de Montejo aparecerá campante y ocurrente Miguel Sebastián, con un letrero a su espalda que dirá “Las bombillas estaban fundidas”, y el cartel del pecho rezará “autor de ocurrencias de barra de bar”.
En gracioso borriquillo de Despeñaperros hará su entrada triunfal Valeriano Gómez. Media sábana sobre su hábito penitencial rodeará su tronco y de adelante hacia atrás por la izquierda se podrá leer: “ Por un muelle sillón de Ministro cambié por completo mis viejas ideas, sin angustia de haber perdido la visión rutinaria del futuro”.
El gracioso borriquillo de Despeñaperros cierra este primer grupo de denunciados. Luego entra en tropel lastimoso los denunciados de Gürtel, caterva tan numerosa que no podemos enumerar en diez noches oscuras del alma. Don Fernando Niño de Guevara se levanta, y viendo que no se ha acarreado leña para tantos cuerpos, impone la misma sentencia para todos, castigándoles a la lectura completa en nueve meses del “Diccionario Biográfico Español”. Se agita de horror el vecindario pululante. Algún reo se solivianta y grita: “¡Yo prefiero la hoguera o el brasero!”. Pero impasible Don Fernando dicta: “Todos leeréis el Diccionario Biográfico Español, de la Real Academia de la Historia, que el alma apretada, como dijo santa Teresa llena de amor alquitarado, no puede servir bien a Dios. Debéis vivir todos, y vivir en cada instante como posibilidad de creaciones mejores”.
Termina el Auto y se disuelve el circo.