www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El XX, un siglo de hierro

José Manuel Cuenca Toribio
lunes 06 de junio de 2011, 12:22h
La literatura política e histórica acerca de “traidores”, tránsfugas y volatineros –reales o forzados por la manipulación más descarada- se ofrece muy rica y variada en la edad contemporánea, casi sin acepción de países y continentes. Las últimas elecciones españolas probaron la roborante salud del fenómeno. Mas, en verdad, por mucho que haya sido en ellas decisivo en algún caso el protagonismo de tales tornasolismos, la pirueta o el giro en cuestión carecen de fulgor e importancia comparados con los grandes ejemplos de los que la centuria pasada se descubre tan pródiga.

Su Big Bang, la revolución rusa, se reveló abundante en dicha fauna. Apenas consolidado el espectacular e inesperado triunfo de Stalin al frente de sus destinos, la célebre troika compuesta por él, Kamenev y Zinovief fue borrada con saña y meticulosidad singulares de la iconografía del régimen, acusados sus integrantes de felonía y violación del credo leninista. Muy pocas semanas antes de que la expiación del infiel Trosky tuviera lugar en Méjico a manos de un emisario moscovita, el hombre del 18 de Junio, el general de brigada Charles De Gaulle, antiguo y muy apreciado ayudante del mariscal Pétain, era condenado a muerte por éste, si bien con la cláusula en el pertinente documento de que, de “ser hallado”, no se cumpliera la pena capital… Un lustro después, ésta le sería conmutada por el primero al segundo, muerto en prisión (bien que algo atenuada en sus postreros días…).

En tierra tan amante de la vida y en la que la política siempre se desenvuelve con un plus de histrionismo y buen humor, establecida la República de Salo, Mussolini firmó la sentencia de muerte –por propia voluntad o irresistible presión alemana- de su yerno, el otrora arrogante conde Ciano. Dos años antes, su amigo y admirador, el “cuñadísimo” Serrano Súñer, facedor institucional del franquismo, rompió, con sordina oficial y aldabonazo privado, para siempre con el dictador, al que no le tembló el pulso al firmar su cese ministerial -2 de setiembre de 1942-. Por estas fechas, permanecía ya largo tiempo en una prisión que, aberrantemente, acabó con el fin de su misma su existencia –Potsdam, 1986-, el en una época fuera lugarteniente del Fürher, Rudolff Hess, tachado de perjuro por Hitler tras su sorprendente aterrizaje en suelo escocés en el verano de 1940, a la husma de un imposible entendimiento con Churchill. Harto sabido es que, en línea con el tema ahora abordado, el entonces Premier británico fue muy conocido en su mocedad por sus desinhibidas idas y venidas de unos escaños a otros del Parlamento de Westminter. Su colega de gabinete más respetado en la larga etapa en que militase y gobernarse con el partido liberad, el mercurial galés D. Lloyd George, también trasegó de unas disciplinas a otras en el discurrir de su siempre brillante y polémica carrera política.

Fuera de Europa, los ejemplos de metamorfosis, volte-face y mudanzas en credos políticos, falsos o auténticos, obligados o voluntarios, se espigan igualmente sin esfuerzo. La fuga y muerte –por accidente o asesinato- del mariscal Ling Piao en 1971 puso de manifiesto cómo la fidelidad granítica de los supervivientes del estado mayor de la Gran Marcha al Gran Timonel se resquebrajó en los estertores de la “revolución cultural”, al tiempo que, transcurrido menos de un quinquenio de la desaparición de Mao –setiembre, 1976-, su viuda y los otros tres componentes de la célebre “banda de los cuatro” se veían condenados a cadena perpetua por su “traición” a la doctrina del líder fallecido…

No sabemos lo que en la materia referida nos deparará la centuria recién despegada. En cualquier supuesto, será difícil que bata las marcas fijadas por el novecientos, un siglo de hierro en la conquista y ejercicio del poder. ¿Se mutará la naturaleza de éste con la profundización de la vía democrática, tal como sostienen sus más ardidos defensores? La respuesta tardará en conocerse.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios