crónica política
Rajoy, en presidente; Zapatero, en oposición
martes 28 de junio de 2011, 22:52h
Duro enfrentamiento entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, en el debate sobre el Estado de la nación. Ambos se han enzarzado en un cara a cara bronco e intenso que al final ha sido un debate sobre el estado de la crisis económica. Por lo demás, Zapatero ha acusado de falsear datos a Rajoy y el líder popular, una vez más, le ha pedido un adelanto electoral.
El último debate sobre el Estado de la nación con José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno no ha defraudado a las expectativas. Cuando el líder de la oposición, Mariano Rajoy ha defendiendo las medidas aplicadas por su Gabinete para hacer frente a la crisis, se han enzarzado en un bronco y áspero enfrentamiento. Argumentos de fondo, los previstos. El líder popular ha reclamado el adelanto de las elecciones generales para que España pueda salir del profundo agujero económico y político en el que se encuentra. El presidente del Gobierno ha defendido las medidas tomadas por su Ejecutivo, ha acusado a Rajoy de falsear los datos económicos y ha culpado a Aznar de la crisis económica.
Debate sobre el Estado de la Nación al revés. El jefe de la oposición examinado. El presidente del Gobierno haciendo oposición. Uno viene y otro se va, según los analistas políticos, con una persona a la sombra, Alfredo Pérez Rubalcaba. El mensaje de Mariano Rajoy ha sido muy claro, según los analistas políticos consultados tras su cara a cara por “El Imparcial”. Lo mejor para España es el adelanto de las elecciones generales. “Yo no tengo prisa, la prisa la tienen los españoles”, ha destacado el líder del PP.
El debate, según esas mismas fuentes, no ha aportado nada nuevo en el terreno político que no se hubiera visto hasta hoy. En todo caso, un Zapatero mucho más agresivo en su turno de réplica a Rajoy de lo que lo había sido en años anteriores. “Saber que ya no va a seguir, le ha permitido soltar mucho de lo que llevaba dentro desde hace años” afirman, para destacar que tampoco Mariano Rajoy se “ha cortado a la hora de la respuesta”.
Una de las cuestiones que más ha llamado la atención este martes ha sido el silencio de Zapatero ante las acusaciones del líder del PP al Ejecutivo sobre su permisibilidad con “Bildu” y la falta de acción del Estado en el País Vasco en las últimas semanas ante las provocaciones y violaciones de la ley en instituciones gobernadas por esta coalición auspiciada por los proetarras. Las fuentes consultadas por este diario subrayan que ésta es ya una cuestión vedada para el presidente del Gobierno y que la persona sentada a su izquierda, Alfredo Pérez Rubalcaba, es quien tiene el mando total.
El cuerpo a cuerpo de Rajoy y Zapatero no ha diferido, excepto en el tono, tras lo visto en las últimas sesiones parlamentarias y anteriores debates sobre el Estado de la Nación. El líder del PP ha puesto sobre la mesa datos de la crítica situación económica, con casi cinco millones de parados y cifras macroeconómicas que dejan poco lugar a la esperanza a una rápida recuperación con las medidas tomadas por el Gobierno. El jefe del Ejecutivo ha acusado a Rajoy de mentir a sabiendas con los datos presentados. No obstante, los dos se han despedido como caballeros tras sus ásperas intervenciones, deseándose lo mejor en el plano familiar, aunque no en el político.
El portavoz de CiU, Duran i Lleida, después de que su grupo consiguiera ayer el traspaso de ocho hospitales en Cataluña a cambio de su voto favorable a la reforma de las pensiones para fijar en 67 años la edad de jubilación, ha ofrecido a Zapatero un pacto de “fin de Legislatura” que permita la convocatoria de elecciones en otoño y que estaría basado en la creación de empleo y medidas de estabilidad presupuestaria y de reformas económicas que permitieran dar un paso adelante para salir de la crisis. Las fuentes consultadas por este diario destacan la habilidad política del portavoz de Convergencia y Unión, que ha puesto en un brete a Zapatero y Rubalcaba al lanzarles el mensaje de que “la legislatura está acabada, depende de cómo queréis que acabe”.
Los nacionalistas vascos, por su parte, han tirado por la calle de los Presupuestos Generales del Estado. Pero con amenazas. El portavoz del PNV, Josu Erkoreka, ha advertido a Zapatero que no dará su apoyo a las cuentas públicas para 2012, clave para evitar un adelanto electoral si el Ejecutivo no cumple todo lo prometido en estas últimas semanas. La presencia de “Bildu” en las instituciones ya no es suficiente, ahora, añaden las fuentes consultadas, “también hay que pagar el apoyo a la reforma de la negociación colectiva, como en el caso de CiU”. Las cartas de lo que debe asumir el Gobierno para mantenerse hasta 2012 están descubiertas del todo sobre la mesa.