www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Fantasmas en el ‘cabildu’

jueves 30 de junio de 2011, 21:13h
Tras las pasadas elecciones municipales el voto de Aralar ha dado la mayoría a Bildu en el municipio de Markina-Xemein, en Vizcaya. Villa natal de mi abuela Doña María de Mugártegui, heredera del Palacio Mugártegui, también conocido como Palacio Solartekua, Markina fue el lugar de mis veranos durante los años setenta.

La casa, referencia de la arquitectura señorial barroca, terminada en torno a 1666 por el arquitecto Lucas Longa, reunía en torno a la ‘Yaya’ a todos los primos, tíos y tías, además de algunas señoritas de servicio (con Hortensia, nuestra querida ‘Seño’ y su moño blanco-marfil, al frente). Casi todos veníamos en coche desde Madrid; nosotros, familia numerosa, hacíamos el viaje en el extraordinario Seat mil quinientos de mi padre. De vez en cuando acudían de visita otros parientes, contando historias de libros o de viajes, o bien relatando peripecias de antepasados más o menos verídicas. En estos recuerdos ya tan lejanos se me presentan imágenes, colores y palabras que tienen algo del universo de Baroja y de la escena de Bergman.

Solartekua pasó a ser propiedad del ayuntamiento cuando mis tías decidieron venderla. Fantasmas de leyenda habitaron lo que hoy es sede del cabildo de Bildu. La vida nos da sorpresas. Personajes como El Haj Mohammed al Bagdadi, más conocido como ‘el moro vizcaíno’ o, su verdadera identidad, Don José María de Murga y Mugártegui, pasaron por allí.

Este aventurero y erudito nacido en Bilbao, vivió algún tiempo en Londres, en Escocia, en Paris y en Cosntantinopla. Participó en la guerra de Crimea y debido a su ferviente atracción por lo oriental realizó después dos viajes a Marruecos entre 1863 y 1873. Vestido con una chilaba y un turbante, acompañado de un guía y de un burro, se hizo pasar por muslmán y empezó a anotar en lengua árabe numerosas observaciones sobre la gente, las costumbres y otros detalles del país, que luego transcribió al castellano (‘Recuerdos marroquíes del moro vizcaíno’ edición de Federico Verasategui, Miraguano).

En la casona familiar de Markina escuché de niña las hazañas de los antiguos conquistadores y marineros vascos, relatos acerca de los misioneros que participaron en la fundación de la Florida o de California, cuentos y parentescos lejanos con otras ramas de la familia que se asentaron principalmente en México y en Estados Unidos, adonde llevaron incluso el ‘jai alai’. También contaban que en Solartekua había un cuarto al lado de la biblioteca reservado para un amigo de la familia, Don Javier María de Munibe, Conde de Peñaflorida, uno de los fundadores en 1765 de la ‘Sociedad Vascongada de Amigos del País’, institutición ilustrada de promoción intelectual y cultural.

Fantasmas libre-pensadores, exploradores, campesinos, ingenieros, intelectuales, pelotaris o curas, la huella de esas historias marcaron mi conciencia de que España es mucho más que la España que dibujan los libros de texto. Tendremos que aprendernos fronteras y autonomías, pero no, no se pueden poner puertas al campo. Me pregunto si a los ediles de Bildu que ocupan sus recién estrenados despachos donde en otro tiempo yo jugué al escondite, se les han aparecido ya estos queridos fantasmas. Fantasmas de paz, de progreso y de libertad, que miraron tan lejos.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.