
David, tocó la guitarra rítmica en los dos primeros discos de Dire Straits (y es el que da nombre a la formación). El grupo comienza a sonar en las radios con su tema “Down to the waterline” y la batalla de egos surge. La grabación del tercer disco “Making movies”, se convierte en un auténtico desastre, el estudio se llena de gritos y peleas entre ambos hermanos. Mark, el hermano mayor, no acepta órdenes y dice que las cosas se hacen a su manera. David abandona el estudio, el disco y la banda, algún día del no muy lejano año 1980.
Después de marcharse de la alineación titular de Dire Straits, lanzó su primer álbum en 1983 con el titulo “Release” y parece que los vínculos familiares primaron sobre los egos porque Mark y otros miembros de la banda colaboraron en el mismo. A pesar de no tener la repercusión mediática de su hermano, David Knopfler ha desarrollado una interesante carrera, con algún disco brillante como “Small Mercies”, en el que participa Peter Gabriel.

Pero hay muchísimos casos más de hermandad musical más o menos bien avenida. Vamos a repasar algunos de los más curiosos dejando de lado los archiconocidos casos de Michael, Janet y Latoya Jackson; o los también bizarros Pimpinela (sí, eran hermanos). Es el caso de Rufus Wainwright, hijo de los cantantes de folk Loudon Wainwright III y Kate McGarrigle y hermano de la también cantante Martha Wainwright.
Rufus empezó a tocar el piano con seis años e hizo giras con su familia a los trece. Su música tiene unas marcadas influencias líricas que van desde la ópera hasta la música francesa pasando por el musical. Es abiertamente homosexual y en su adolescencia fue víctima de una violación y por eso durante mucho tiempo vivió con miedo a tener SIDA. La relación entre ambos hermanos está marcada por haber sido abandonados por su padre, algo a lo que se refieren ambos en casi todos sus discos. Salen a girar juntos, Martha ejerce de telonera de Rufus (más popular hasta la fecha) y graban guitarras y coros para los discos del otro. Son una pareja de hermanos feliz y marcada por una desgracia familiar común.
Los hermanos Noel y Liam Gallagher son Oasis, grupo clave en el britpop de los noventa con discos esenciales como “Definitely Maybe” y “What´s the story morning glory”, que vendieron diez y veinte millones de copias respectivamente y que dejaron himnos generacionales a pares. Los Gallagher pasaran a la historia por sus canciones y por su visceral historia de amor-odio de hermanos. De las millones de anécdotas que dejan para la historia y que ilustran muy bien su carácter hay que destacar que durante las sesiones de grabación del segundo álbum de Oasis, los hermanos tuvieron una violenta pelea que incluyó un bate de cricket.

Liam completamente borracho invitó a todos los clientes de un bar local al estudio en el que grababan mientras Noel estaba trabajando en las canciones. Noel preso de la ira empezó a liarse a golpes contra su hermano y los presentes, enviando a tres personas al hospital y partiéndole el brazo y dos dientes a Liam. A pesar de todo continúan grabando discos, actuando y dando que hablar por sus respectivos comportamientos.
En España también hay casos de hermanísimos, como los hermanos de Castro, ilustres miembros fundacionales de Barón Rojo, grupo que marcó la historia del rock español; los rumberos catalanes José y David (Estopa) que continúan triunfando tras su parón de dos años o las hermanas Llanos de Dover. En el último ejemplo, Cristina y Amparo saltaron a la fama con “Devil came to me” y tras cinco álbumes de estudio con marchamo grounge se pasaron al dance con opiniones para todos los gustos. Además Nieves Llanos, la hermana pequeña viene pisando con fuerza con proyecto nuevo tras la extinción de The Cuts.
Por otro lado, Daniel Drexler y Javier Calamaro intentan abrirse camino en España apoyándose en sus canciones y con el beneplácito de sus respectivos. Y es que a veces, los apellidos en la música son algo que va más allá de que el público los coree. Sobre todo si dos miembros de un grupo llevan el mismo.