La agencia señala que "Esperábamos que en las dos cumbres de julio (la del día 3 y la del lunes 11) se ofreciese mas claridad sobre el nuevo dinero que necesita
Grecia y la participación de la banca". Pero la UE no se aclara, por las diversas posiciones de Francia, Alemania y el BCE. Además desconfía del plan de recortes y privatizaciones griego: “La privatización y la participación privada hará difícil la financiación del déficit de Grecia en el futuro. Con una desinversión prevista para 2011 de 5.000 millones, llevar a cabo el programa completo será difícil".
No es el único país que ha sufrido un aldabonazo procedente de una agencia de rating. Moody’s ha rebajado la calificación de la deuda irlandesa al nivel de
“bonos basura”, Ba1, con perspectiva negativa. Lo hace antes de que se cumpla la amenaza de la UE de prohibir que se califiquen las deudas de los países intervenidos. Las calificaciones son meras opiniones de un grupo de expertos, de modo que no está claro cómo podría prohibir algo así. Moody’s cita el riesgo de que el plan de austeridad, ciertamente duro, no se lleve a cabo como está previsto. Pero la principal razón, como en el caso de Portugal, es que se da por hecho que los inversores privados tendrían que participar en un segundo rescate.
Desde Financial Sense se toma nota de que las primas de riesgo en
Italia y España, simplemente, saltaron, sin ninguna razón aparente. Y se apunta que este es
el comienzo del fin de Europa, tal como está montada. Italia parece decidida a escaparse del peligroso territorio en el que se ha metido, que es en el que se encuentra España desde hace ya muchos meses. Por eso ha anunciado que amplía los recortes previstos de más de 40.000 millones de euros a 65.000. Aquí se ve una cintura política de la que el Gobierno de Zapatero parece ser incapaz.
El presidente del Consejo Europeo,
Herman van Rompuy, ya ha tenido que decir que harán “lo que sea” con tal de salvar el euro. No le va a faltar trabajo. Pues así como la crisis no se detuvo ni en Grecia ni en Irlanda ni en Portugal, tampoco se va a parar en España e Italia. Eso es, al menos, lo que dice el BIS: “En conjunto, la prima de riesgo sobre las deudas soberanas serán mayores y más volátiles que en el pasado. En algunos países, la deuda soberana ha perdido el status de ser seguras. En otros lo perderán en el futuro”. Es decir, que habrá más países que se vean en la tesitura de España o Italia y que ahora aparecen como seguros, lo que se refleja en una prima moderada.
Francia y Gran Bretaña están en la lista. También
Bélgica, que ha rebajado su previsión de déficit para este año del 3,6 al 3,3 por ciento, y el primer ministro Yves Leterme ha tenido que salir a decir que “tenemos la situación presupuestaria bajo control”. Y eso que no han sido capaces de formar gobierno durante más de un año. Bélgica es un ejemplo de cómo un país, que llegó a tener una deuda del 130 por ciento sobre el PIB, ha logrado rebajarla a cotas asumibles. Últimamente ha vuelto a subir y se sitúa en el 96,6 por ciento. En diciembre, Standard & Poor’s rebajó la perspectiva de estable a negativa, y Fitch hizo lo mismo en mayo precisamente por la situación política.