Crónica económica
Los demócratas paran el órdago republicano
domingo 24 de julio de 2011, 20:01h
Al no aceptar las propuestas de Obama para aprobar el techo de deuda, el país está cada día más próximo a una peligrosa y contagiosa una situación: la suspensión de pagos.
No aceptan su plan para recortar gastos, introducir una Enmienda a la Constitución que impusiese presupuestos equilibrados, todo para aprobar que se eleve el techo de deuda. EEUU está al borde de suspender parcialmente los pagos.
Tienen dos límites. Uno, el techo de deuda, fijado en 14,29 billones de dólares. Otro, el plazo que hay para ampliarlo si es que quieren evitar la suspensión de pagos: el 2 de agosto. De repente, demócratas y republicanos se enfrentan, en este debate, a algo más que una disputa sobre la cantidad de gastos, y por tanto de impuestos, que deben soportar los estadounidenses. La cuestión es de modelo y va más allá de lo que haya de suceder el 2 de agosto.
Recordemos que en las mid term elections de 2010, los republicanos, aupados por el Tea Party, recuperaron el control de la Cámara de representantes. Este Parlamento aprobó un plan, también respaldado por dicho movimiento social, cuyos puntos principales son: 1) Elevar el techo de deuda a corto plazo. 2) A cambio se introducen un conjunto de medidas para reducir el gasto en los próximos diez años, y así contener el déficit y la deuda. Y 3) además, se propone una Enmienda a la Constitución que prohiba los déficit. Que prescriba los presupuestos equilibrados.
Barack Obama ya adelantó que vetaría una proposición en tal sentido. Es normal. Él tiene en la cabeza unos Estados Unidos indistinguibles de Alemania o Francia. No quiere ataduras para el gasto federal. Pero antes de que eso ocurra, el Senado de los Estados Unidos, con mayoría demócrata, ha paralizado la propuesta.
Por cierto, quien quiera hacerse una idea de cuán grande es la deuda de los Estados Unidos de una forma gráfica, que acuda a este enlace.
Mientras, en Europa, sí tenemos acuerdo europeo. Pero el acuerdo es sólo entre los políticos. No todo el mundo cree que será tan positivo como dicen los Van Rompuy, Merkel, Barroso Trichet y demás. Aunque lo haya saludado el nuevo y más politizado FMI, los analistas son bastante más escépticos. UBS cree que “no se sugiere una reestructuración lo suficientemente dramática. Y el impago selectivo de hoy tendrá que ser superado por una quita en toda regla”. Morgan Stanley lo considera “moderadamente positivo” pero dice lo que hemos apuntado en estas crónicas: que no se ha atendido la sostenibilidad de las cuentas públicas griegas a largo plazo. Un estudio de este banco alerta de que se pueden esperar críticas importantes a este acuerdo en los parlamentos de Alemania, Finlandia y Holanda.
ING precisa que Grecia tendrá que reducir su deuda un 30 por ciento para hacerla sostenible. Recordemos que lo que se está reduciendo ahora no es la deuda, sino el ritmo al que ésta crece (es decir, el déficit). Su analista Alessandro Giansanti alerta de que “si Grecia falla en sus objetivos, podemos esperar tensiones en la zona euro”. La deuda de Grecia es de 350.000 millones de euros y el acuerdo del jueves tiene un valor de 26.000 millones de euros.
Quien es muy pesimista sobre el futuro de la UE es Tyler Cowen, autor del segundo blog más leído del mundo, Marginal Revolution, y al que elimparcial.es entrevistó en su momento. Ahora lo ha hecho El Mundo. Y tiene estas palabras para los europeos: “Esta vez será muy diferente. Creo que habrá una ruptura de la Eurozona, lo que será probablemente beneficioso en muchos países. Pero pasar de contabilizar todos los activos de la Eurozona de euros a otras monedas supondrá insolvencias, quiebras y paro”. Y “dejar la Eurozona significa que durante meses un país no tendrá propiamente un sistema bancario, ni una divisa. ¿Importará algo en 20 años? Probablemente, no. Pero durante 3 o 4 meses será aterrador”.
En los medios europeos están preocupados por el inesperado y violento giro de la política española respecto de la inmigración de ciudadanos rumanos. EUobserver recoge la opinión del ministro de trabajo rumano, Sebastian Lazaroiu, quien dijo en Bruselas que esta “es una medida sin precedentes, difícil de justificar, pues es la primera vez que se introducen restricciones en el mercado de trabajo después de haberlas levantado”. La medida, aprobada este viernes, parte del hecho de que la tasa de paro de los rumanos en España es del 38 por ciento.