www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

www.bodabook.com

La maleta para nuestra luna de miel, ¿por dónde empezamos?

jueves 28 de julio de 2011, 18:38h
Nos casamos ¡ya! y estamos de los nervios. Tan sólo quedan cuarenta y ocho horas para que llegue el gran día de nuestra boda y no podemos más. Lo tenemos todo organizado, o por lo menos eso creemos. Llevamos meses organizando mil y una cosas para que el próximo sábado salga todo a la perfección. Las flores, el catering, el fotógrafo, la decoración de las mesas, el dj, el grupo de jazz que amenizará la cena, la iluminación del lugar donde celebramos la boda...

Por supuesto, nuestro vestido de novia está ya guardado en un sitio seguro para que ni se arrugue ni, casi más importante, lo vea alguien que no deba verlo. Tenemos los zapatos, el tocado, los pendientes que nos ha regalado la abuela, el anillo de compromiso que no nos lo quitamos ni para dormir... y ya sólo nos queda pensar en la luna de miel. ¡Qué ganas tenemos de hacer este viaje! Nos merecemos unas vacaciones después de tantos meses de estrés y no vemos el momento de que llegue el día. Lo malo ahora es hacer la maleta, ¿por dónde empezamos?

Lo primero que tenemos que hacer es pensar en el sitio al que vamos. Para este viaje queremos ir cómodas, pero, sobre todo, queremos ir siempre muy guapas. Es uno de los viajes más importantes que vamos a hacer con nuestro recién estrenado marido y seguramente nos demos algún que otro capricho que no nos solemos dar en un viaje normal. Pero tenemos que pensar que, seguramente, compraremos mil y una cosas en cada destino que vayamos, por lo que no deberíamos llevar la maleta a tope si no queremos que lo primero que tengamos que comprar sea una maleta nueva. Así que, tenemos que pensar en nuestros looks y hacer la maleta con sentido. Además, tampoco se trata de que nos cobren el exceso de equipaje a la ida. A la vuelta es otra cosa, pero saliendo de nuestra ciudad, mejor que no.

Por tanto, tenemos que pensar bien en el clima, las costumbres, los sitios a visitar, las actividades que hemos contratado o que nos apetezca hacer en nuestro destino, para así poder preparar bien la maleta. Si vamos a un sitio con playa, por supuesto bikinis y trajes de baño. Un par de pantalones cortos, camisetas y sandalias planas. No hace falta que llevemos toalla, en la mayoría de los hoteles nos proporcionarán alguna. Ya tenemos un bulto menos.



Como seguramente tendremos más de una cena romántica, deberíamos llevar dos o tres vestidos monos, los que mejor nos queden, y, si puede ser, sólo un par de zapatos de vestir. No podemos llevarnos todos los pares que tenemos en casa por el típico “por si acaso”, pues los zapatos ocupan mucho sitio en la maleta y, además, si necesitamos uno muy diferente al que nos hemos llevado siempre podemos comprar alguno allí, ¿no? Llevaremos aquellos que peguen con todo, que sean fáciles de combinar. Debemos apostar por uno negro, es lo más fácil.



Cuando hagamos turismo, tenemos que pensar en algo con lo que estemos cómodas. Probablemente pasemos muchas horas fuera del hotel visitando esto y aquello y es aconsejable que llevemos algo confortable, como ese pantalón que, además de cómodo, nos sienta tan bien. Podemos combinarlo con unas sandalias de cuña, que además de permitirnos aguantar todo el día con ellas puestas, estilizan.



Además, debemos acordarnos de llevar puesto un sombrero, que nos aliviará cuando más pega el sol. Pero, no podemos meterlo en la maleta, si no queremos que cuando la abramos esté totalmente aplastado.

Y, por supuesto, no nos pueden faltar un par de vestidos fresquitos, que nos salvarán de cualquier situación imprevista y son ideales para nuestras jornadas de shopping... Así como un bolso grande donde quepa de todo y nos permita no sólo comprar, sino también viajar con comodidad, pero que cierre bien, no queremos disgustos...



Todo esto si sabemos el destino de nuestra luna de miel, porque si tenemos la suerte de que nuestro novio nos ha preparado un viaje sorpresa, entonces, no tenemos más remedio que hacer una maleta con todo. TODO, pues lo mismo nos lleva a la playa, que a un safari o a esquiar a Argentina. Así que, en este caso, seguramente no habrá más remedio que pagar exceso de equipaje...
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios