RESEÑA
Qiu Xialong: El caso Mao
domingo 31 de julio de 2011, 13:54h
Qiu Xialong: El caso Mao. Traducción de Victoria Ordóñez Divi. Tusquets. Barcelona, 2011. 328 páginas. 19 €
Se nota que Qiu Xialong, profesor en la Universidad de Saint Louis, aprecia al protagonista de sus series policíacas: el inspector Chen Cao. La mayor parte de las reflexiones literarias y espirituales interesantes en la novela salen de su boca. Un oficio, en apariencia anodino, como ser inspector de policía en un contexto burocrático y clasista, acaba siendo un recorrido por el país chino, acudiendo sin falta a su historia de los últimos cuarenta años. El autor quiere presentarnos un texto equilibrado: policía, delitos, historia, política y amor.
El inspector Chen Cao tiene que resolver un “asunto de Estado” sin levantar sospechas ni fuera ni dentro del propio Departamento de Policía. Los personajes a los que va entrevistando, conociendo, recurriendo, aportan un aspecto diferente de la China del siglo XXI. Son la conjunción de la tradición y el desarrollo económico frenético. Xialong se detiene especialmente con los personajes más mayores, los que vivieron la Revolución Cultural, y aún deben o prestan favores, que le servirán al inspector Cao para ir resolviendo el caso de forma paralela, off the record. Se nota que el autor conoce el tema y quisiera apreciarlo, pero transmite claramente que rechaza el sistema político chino actual
Una de las alusiones literarias más recurrentes es la obra Sueño en el pabellón rojo. Esta es la pieza de cabecera del imaginario chino, algo así como el Quijote para los hispanohablantes. También hay alusiones al anciano de Sai, al mono de Viaje al Oeste…, guiños que no lo son tanto para un lector no familiarizado con el universo cultural chino, pero que si nos interesamos, comprenderemos mejor a los personajes y notaremos cómo las referencias van cobrando sentido en el texto. Junto a éste, hay citas de la Dinastía Tang, estrofas del Tao Dejing y una falta, esperemos tipográfica, en la página 210, en donde habla del “desolador murmullo del arrollo” (con elle). Me gustaría destacar que la traducción del inglés es buena, se entiende y no chirría en ningún momento, pese a la dificultad de la traducción de ciertos pasajes de versos. Especialmente me ha gustado una frase de la página 254 “tal vez la forma en que leía reflejaba la forma en que se enfrentaba al mundo”. Es una reflexión del inspector Chen Cao mientras observa a su compañera de departamento en el tren. Es ingeniosa y resume perfectamente el estilo que Xialong intenta demostrar: un argumento salpicado de reflexiones.
Por Mayte Ortega