Elecciones el 20 de noviembre. Formación del nuevo gobierno en los últimos días de 2011. Nuevo plan económico (previsiblemente) antes de que termine enero. Pero ¿cuáles son las consecuencias económicas del adelanto?
En primer lugar, lo previsible es que
José Luis Rodríguez Zapatero no adopte reformas importantes. Podrían restarle posibilidades electorales al candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba. Por cierto, que ya se ha autoproclamado líder del PSOE sin necesidad de pasar por un congreso del partido. Sólo falta que se diga jefe del Gobierno del que ahora se quiere distanciar. La cuestión es que viendo que, una vez elegido Rubalcaba, la parálisis iba a marcar la acción del Gobierno, los mercados pedían, imploraban, exigían a Zapatero un adelanto. La prensa ha informado de que el lobby de las grandes empresas, agrupado en torno a una comisión para el fomento de la competitividad, ha sido clave en la decisión del presidente de renunciar a agotar la legislatura. Luego esta parálisis, hasta comienzos de 2012, es mala. Pero la prolongación de la parálisis hasta el mes de mayo de 2012 sería aún peor.
Ahora bien, el Gobierno se ha sacado de la manga una medida que puede no ser decisiva pero es muy interesante, y que está diseñada para que
no se enfaden los sindicatos. Apenas pueden hablar, con los carrillos llenos de dinero público, pero saben que tienen que hacer su papel de oponerse a cualquier flexibilidad para no ser todavía menos influyentes socialmente. Se trata de introducir mayor flexibilidad en los contratos a tiempo parcial durante un período de dos o tres años, como ha declarado el ministro Gómez. También prevé igualar el cómputo de la cotización, “la idea es que un trabajador que esté 35 o 40 años a tiempo parcial tenga el mismo periodo devengado de años de cotización que un trabajador a tiempo completo”, añade Gómez.
Lo cierto es que el Gobierno de Zapatero
puede intentar sacarse de la manga estos arbitrios y puede que alguno más. Y puede no hacer nada más respecto de lo fundamental, más allá de hacer cumplir lo que ha puesto en marcha. Pero lo que no puede evitar es pasar por el trámite... de los presupuestos. Afortunadamente, en España existe la posibilidad de prorrogar los PGE. Sería bueno que así se hiciese, para no tener que trocear al Estado para venderlo a cachitos a los nacionalistas. El gobierno que venga detrás, que aree e introduzca los cambios precisos.
El Blog Salmón se plantea esta posibilidad y apunta: “¿Qué implicaciones tiene? En un contexto de aumento de gasto público este tipo de presupuestos es bastante grave,
ya que falta dinero para cubrir los gastos y hay que tomar medidas de emergencia. Pero en un caso de gasto a la baja, como ahora, no tendría muchas implicaciones si el Gobierno entrante se compromete a seguir reduciendo el gasto para cumplir los compromisos de reducción de déficit del Gobierno de Zapatero”.
El
indicador de gestores de compra (PMI) europeo elaborado por la casa Markit muestra en julio una caída en el impulso de la actividad económica. El PMI es un indicador adelantado: muesra la tendencia de lo que ocurrirá en dos, tres, seis meses. Esta caída está en línea con lo que lleva dos meses previendo el ECRI y que hemos traído a estas crónicas: un decaimiento general de la actividad a partir del otoño. El PMI se elabora a partir de una encuesta realizada a 4.500 empresas de los 17 países de la eurozona. El de julio ha caído a los 50,4 puntos desde los 52,0 que marcó en junio. Los 50 puntos marcan la barrera entre la expansión (por encima) y la contracción (por debajo).
Desglosado por países, los datos
muestran una ligera caída en el crecimiento de Alemania, Francia, Austria y Holanda. Mejora ligeramente en Italia, pero todavía en niveles “que son globalmente consistentes con un estancamiento”. Los niveles de Francia y Alemania alcanzaron un récord hace seis meses, y ahora están en mínimos en 24 meses en nuestro vecino al otro lado de los Pirineos y en 21 meses en Alemania. El deterioro se ha acelerado en dos países. ¿Adivinan cuales? Grecia y
España. Mientras, el paro español es con diferencia el más alto de la eurozona (y de la Europa de los 27), según los
datos de Eurostat. En junio la tasa de paro en España estaba en el 21,0 por ciento, por el 9,9 en que se mantuvo en la zona euro, el mismo nivel que viene manteniendo desde marzo.
Pero volvamos al crecimiento. El de
China está asombrando al mundo desde hace décadas. Todos los años se producen noticias que apuntan al
fin del crecimiento chino, y todos los años los datos baten las previsiones. Esta vez, sólo esta vez, podría ser cierto. El banco
Danske recoge dos indicadores distintos del PMI (uno de NBS y el otro de HSBC) y llega a la conclusión de que “aunque los dos PMI pintan cuadros ligeramente diferentes de la economía china, creemos que los dos son consistentes con un aterrizaje relativamente suave”. Las autoridades están ajustando la política monetaria para evitar que la inflación se desboque, y eso tiene consecuencias para el crecimiento. Ahora será más moderado, aunque con menor riesgo de que se cree una burbuja. Aunque ésta seguramente ya se ha formado.
Y ahora el obligado capítulo sobre la
lucha de los Estados por recortar sus déficit lo suficiente como para que los mercados no les abandonen, pero no tan rápido como para que sean los votantes quienes lo hagan. Portugal espera que se libere el segundo tramo del rescate. Ahora tendrá que volver a demostrar, otra vez, que no es como Grecia, que ha tenido que recibir un segundo rescate. ¿Y
España? Según el WSJ, la UE sopesa librar a Italia y a nuestro país de tener que pagar el primer rescate a Grecia. Según una fuente citada por el diario neoyorkino, visto que se están disparando los costes de endeudamiento de estos dos países, “estamos tratando de sortear este obstáculo consiguiendo que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera financie el siguiente tramo”.
Parece que en Estados Unidos han llegado a un acuerdo sobre la ampliación del
techo de deuda. Lo analizaremos este martes, cuando se confirme y se pueda ver con un poco de perspectiva.