Cristina Fernández, al borde de las lágrimas
"Me gustaría ser la presidenta de la unidad de todos los argentinos"
jueves 11 de agosto de 2011, 10:11h
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, cerró su campaña para las primarias del próximo domingo al borde de las lágrimas. En un discurso cargado de emotividad y nostalgia, en donde abogó por la unidad y defendió los logros de su gestión, la mandataria recordó a su marido el expresidente Néstor Kirchner, que este mes de octubre cumple un año de muerto.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, cerró este miércoles su campaña para las primarias del próximo domingo con un discurso de fuerte contenido emotivo, en el que llamó a la unidad y recordó la figura de su esposo y antecesor, el fallecido Néstor Kirchner.
Arropada por los miembros de su gabinete y varios gobernadores del oficialismo, Fernández, favorita para lograr la reelección en los comicios presidenciales de octubre próximo, pidió a sus seguidores ser "muy humildes" pues, recordó, "los votos se cuentan de a uno".
Desde el escenario del Teatro Coliseo, de Buenos Aires, donde en 2003 Kirchner lanzó su candidatura para la Presidencia, Fernández dijo que atraviesa un "momento de inmensa serenidad pero también de mucha firmeza" y aseguró que está dispuesta a "hacer lo que resta hacer en Argentina" y "profundizar" su modelo de gestión.
"Este es un modelo de valores que ha vuelto a rescatar a la familia como uno de los ejes centrales", dijo la mandataria, de 58 años, y que inició su mandato presidencial en diciembre de 2007.
Tras repasar los "logros" de su Gobierno, Fernández dijo que le "gustaría ser la presidenta de la unidad de todos los argentinos" y pidió a todos más diálogo en lugar de descalificaciones.
"Tenemos que tener la actitud de pensar en grande", afirmó la gobernante, quien pidió a "todos los argentinos" deponer "no las ideas ni las aspiraciones legítimas, sino los mensajes de odio y de asustar al otro y comerle la cabeza a la gente con malas y feas cosas".
Emocionada hasta las lágrimas y de riguroso luto en la vestimenta, Fernández recordó a Kirchner, fallecido en octubre pasado por un ataque cardíaco, de quien dijo "le estalló el cuerpo de tanto pelear" por ella, de tanto quererle y defenderle. "Perdón porque parece casi una sesión de terapia, pero siento la necesidad de decirlo por mis hijos (Máximo y Florencia)", sostuvo.
"Fue un tiempo difícil para todos nosotros y lo apechugamos con dignidad y con hidalguía porque cuando un pueblo deposita su voto en uno, uno tiene que hacer honor a esa confianza y estar a la altura de los acontecimientos aún cuando éstos sean los más dolorosos que le hayan tocado vivir", añadió.
Fernández será uno de los diez precandidatos a presidente que competirán en las primarias del próximo domingo, en las que deberán obtener al menos el 1,5 por ciento de los votos para quedar habilitados a participar en las elecciones presidenciales del 23 de octubre.
En busca del voto joven
Los jóvenes, la clase media y las víctimas de la inseguridad son algunos de los principales "blancos" a los que han apuntado las campañas de los aspirantes a la presidencia de Argentina, en una carrera por conquistar el voto para las primarias del domingo próximo, que deberán reunir la misma cuota de adhesión popular los candidatos para la renovación del Parlamento y las elecciones locales en cuatro provincias, entre ellas la de Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país, que se celebrarán junto con las presidenciales.
Mientras Fernández ha apelado a los logros alcanzados durante su gestión y la de su antecesor y marido, el fallecido Néstor Kirchner (2003-2007), los postulantes de la oposición ha recurrido en sus avisos a reflejar las mayores demandas de la población, como la inseguridad ciudadana y la inflación.
"Me gusta ver las banderas flameando, me gusta ver cómo cantan el himno, pónganse a pensar cuándo nuestra juventud cantaba el himno con la pasión que hoy lo canta, con el amor con el que hacen flamear las banderas", afirma Fernández en un aviso publicitario en el que se muestra durante un acto del año pasado sin el estricto color negro que lleva en su vestimenta desde la muerte de Kirchner, en octubre pasado.
La mandataria, líder del peronista Frente para la Victoria, también abrió el juego a los jóvenes a través de la agrupación kirchnerista La Cámpora, impulsada por su hijo, Máximo Kirchner, y con varios candidatos a cargos legislativos en sus filas.
Fernández aparece como favorita con comodidad en los sondeos de intención de voto para las próximas elecciones primarias, que son consideradas claves para conocer la tendencia de lo que puede ocurrir en las generales de octubre.
También el compañero de fórmula de Fernández, el ministro de argentino de Economía, Amado Boudou, va en busca del "voto joven" al mostrarse en varios actos proselitistas con su guitarra al hombro, entonando temas de rock junto a distintas bandas de música.
En cambio, el candidato de la Unión Cívica Radical (UCR) y aliado a peronistas disidentes, Ricardo Alfonsín, hijo del expresidente Raúl Alfonsín (1983-1989), ha puesto el acento en un discurso dirigido a aquellos -en buena medida de la clase media- que colocan la inseguridad como el principal problema del país.
"No nos acostumbremos a la inseguridad", "Hasta la posibilidad de ser una buena persona nos robaron", "Hoy festejamos que nos asalten y no nos maten", son algunos de los mensajes que figuran en los avisos, antes de la aparición de Alfonsín asegurando que se puede "vivir sin miedos" con un cambio de Gobierno.
Con la frase "Duhalde puede", el expresidente Eduardo Duhalde (2002-2003), del peronismo disidente, ha apelado a la capacidad de gobernabilidad que mostró durante su gestión, tras el estallido social y económico que afrontó el país a finales de 2001.
Sin embargo, Duhalde tiene una "imagen negativa" en la población del 47 por ciento, la más alta entre los candidatos presidenciales, según una encuesta de la consultora Management& Fit.
En tanto, la candidata Elisa Carrió, de la centrista Coalición Cívica, lleva como bandera "la transparencia" para un eventual futuro gobierno; el socialista Hermes Binner invita a la población a recuperar "el sueño de un país mejor" y Alcira Argumedo, de Proyecto Sur (centroizquierda), advierte sobre los desempleados y llama a recuperar los recursos del país para "ganar el futuro".
El Frente de Izquierda, que tiene como candidato a Jorge Altamira, pide que no lo "silencien", en alusión al mínimo de votos necesarios que deben reunir los postulantes en las primarias para poder competir en las elecciones de octubre, en tanto que el conservador José Bonacci, del Campo Popular, ha asegurado que esta democracia "no sirve" y que es necesario "un nuevo acuerdo".