Los "indignados de Rubalcaba" contra el Papa
domingo 14 de agosto de 2011, 19:01h
Lo tienen todo muy medido como siempre que se acercan unas elecciones generales. Si la izquierda ve peligrar su poder es capaz de hacer lo que sea con tal de mantener sus poltronas. La historia de España en la primera mitad del siglo XX así lo demostró y nunca aceptan que los demás les puedan pasar a través de las urnas.
Ahora esa izquierda ha encontrado en el viaje del Papa que comienza esta semana su “filón”. Ha tocado a rebato y ya están los sindicatos colocándose al frente de la manifestación de “los indignados de Rubalcaba” no sea que pierdan “cacho” en el hipotético triunfo de este director de guiñol que maneja como nadie los hilos de sus muñecos, de esos “indignados” que quieren manifestarse ante la visita de un hombre de paz, del que ha dicho que “Dios es amor”, un eslogan que para sí hubieran querido “alejados indignados” de los setenta.
Hemos visto como ex sindicalistas de empresas públicas hacían sonar bombos y cacerolas dirigiendo el cotarro indignado. No pueden perder el sitio. Son como los toreros que quieren volver a los ruedos, tras años de retiro, y su vuelta es un fracaso. Nos constan, además, los esfuerzos de Rubalcaba para ser recibido por el Papa, como candidato del PSOE en las próximas elecciones. Audiencia, que creo no se producirá pues el Pontífice se reunirá con el Presidente del Gobierno, Zapatero, y con el líder de la oposición, Rajoy, como hace todos su viajes a diferentes países.
Menos mal que dentro de las filas de izquierda hay católicos consecuentes que son capaces de criticar a esos dirigentes que han hecho suyo el dicho: “en España siempre con los curas; o delante con cirios o detrás con palos”. Personas como Francisco Vázquez, del que escribimos hace meses en El Imparcial “que había recibido una bofetada innecesaria, con su cese como Embajador cerca de la Santa Sede”, y que es capaz de calificar de “inoportuna”, “fuente de conflictos” y “ofensiva” esta campaña contra el Papa y que no ahorra expresiones para subrayar el “error” que comete el gobierno al autorizar la marcha “antipapal” un día antes de la llegada de Benedicto XVI a la Jornada Mundial de la Juventud.”Es un contrasentido que se celebre una marcha contra el Papa, la Iglesia y los católicos para intentar perturbar una reunión de alcance mundial”.
No olvidemos que este gran encuentro de jóvenes de todo el mundo, fue promovido por el Beato Juan Pablo II en 1985 y que el objetivo principal de estas Jornadas es, desde su inicio, "dar a conocer a todos los jóvenes del mundo el mensaje de Cristo", según proclama la Guía del Peregrino de la JMJ Madrid 2011. Es, por tanto, una iniciativa evangelizadora de la Iglesia, dirigida a cualquier joven del mundo, sea o no católico, porque, a pesar de la evidente identidad católica del encuentro, está abierto a "todos los jóvenes de buena voluntad”.
Y esta buena voluntad no puede ni debe ser quebrada por aquellos que no la tienen y que les cuesta digerir que el Papa venga por tercera vez a España y que varios millones de jóvenes de todo el mundo se acerquen a nuestro país y den un ejemplo de convivencia.
Así que “indignados de Rubalcaba” no os indignéis porque muchos quieran vivir sin “indignación” y sí con amor a los demás.
Por mi parte, gracias a todos los jóvenes, a la Iglesia Española y bienvenido, Santo Padre.