www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Crónica económica

Francia y Alemania se reparten Europa

miércoles 17 de agosto de 2011, 21:05h
Francia y Alemania tienen un plan. No es una ocurrencia del momento. Tampoco tiene que ver, más que muy indirectamente, con la crisis económica. El plan, cuyos perfiles verbalizaron parcialmente Nicolas Sarkozy y Angela Merkel, no está pensado para mejorar el desempeño económico de Europa, sino para repartirsela entre las dos potencias. Vamos primero a lo que dejaron ver este martes.
Lo que quieren está claro: “Un verdadero gobierno económico” para la eurozona, que caería en sus manos. Ese gobierno estaría encabezado por un presidente cuyo mandato duraría dos años y medio. Por el momento proponen que los socios del euro se reúnan dos veces al año para acordar una política fiscal coordinada y en general una política económica. Esta propuesta es francesa y Alemania, el otro país que manda en la eurozona, se había resistido porque podría comprometer la independencia del Banco Central Europeo. Lo que traducido a la realidad quiere decir que Alemania teme perder parte del control del Banco Central Europeo.

Para comenzar han propuesto un impuesto sobre las transacciones financieras. Sería un impuesto europeo, que sería la primera piedra de un edificio fiscal paneuropeo. Dejan muy claro lo que están buscando. No es nada nuevo. Prevén crear un sistema fiscal de sociedades común tan pronto como en el año 2013. ¿Por qué? Porque Irlanda tiene un tipo impositivo sobre los beneficios empresariales del 12,5 por ciento desde los años 70’. Esto ha permitido que el país más pobre de la CEE, como era entonces, se convierta en el segundo de Europa en renta por habitante, sólo por detrás de Luxemburgo. Irlanda es el ejemplo claro de cómo convertir un país pobre en uno rico: con bajos impuestos. Pero si es rico es porque acuden allí los capitales que, de otro modo, a lo mejor se habrían sentido atraídos por las infraestructuras, por el conocimiento, que atesoran Alemania y Francia. Pero estos países no quieren rebajar sus impuestos. No. Quieren que los irlandeses suban los suyos, aunque sea a costa de empobrecerlos. Cada ocasión que han tenido, Alemania y Francia y sus instituciones (las de la zona euro) han exigido a Irlanda que deje de competir fiscalmente con ellos. Pero se encuentran con una grave dificultad para sus planes. Irlanda es una democracia y sus ciudadanos están contentos con el desarrollo notable de su país gracias a su modelo económico. El nuevo gobierno económico europeo es un intento de cortocircuitar la democracia, de imponer un esquema desde arriba, sin contar con los votantes irlandeses. O, para el caso, con los alemanes o franceses.

Irlanda se enfrenta, bien lo sabemos, a una situación económica complicada. Su Estado garantizó todos los préstamos de su enfermo sistema financiero, con lo cual acabó absorbiendo unas obligaciones que no eran suyas. Debió permitir quebrar a parte de sus bancos, que es lo que ocurre en una economía de mercado. Por el contrario tomó una decisión que supuso una enorme intervención que supuso un déficit de casi un tercio de la producción, algo apabullante.

De nuevo quisieron imponerle una subida del impuesto de sociedades a cambio del rescate, a lo que Irlanda se negó. Mantiene su modelo económico. ¿Cuál es el resultado de hacerlo? Nos lo cuenta el Financial Times en un interesante artículo titulado “El inesperado regreso económico de Irlanda”. Entre otras cosas, los autores del artículo cuentan que “lo primero y más importante sobre Irlanda es que está restaurando rápidamente su potencia competitiva. De hecho se está moviendo rápidamente hacia un superávit fiscal notable, en el entorno del 3 al 4 por ciento del Producto Interior Bruto”. Pero hay más: “El segundo elemento es que la deuda pública neta de Irlanda alcanzará un máximo probablemente en el entorno del 110 por ciento del PIB”. Es “una magnitud que Irlanda, como otros países avanzados, ha demostrado en el pasado que es capaz de rebajar”.

Hay un tercer aspecto, que es el de la crisis financiera, que ha sido muy grave en aquél país. “El talón de Aquiles de la economía está en el mal gobierno financiero y en la supervisión, y en el subsiguiente duro aterrizaje que ni las autoridades ni el FMI fueron capaces de prever”. Pero por un lado han reconocido ese problema, y por otro están en un proceso de recapitalización para subsanarlo. “Como resultado de todo ello, el crecimiento ha vuelto a reemerger, incluso pese a que la demanda interna todavía se está contrayendo”. Tiene que hacerlo, además, es parte del ajuste propio del ciclo económico. Irlanda es una historia de éxito en el pasado. Y de éxito ahora, con las peores dificultades, y gracias a un modelo que Francia y Alemania quieren cargarse.

Por lo que se refiere al impuesto sobre las transacciones bancarias, como alerta la información de finanzas.com, amenaza con hacer nuestro sistema bancario más caro y, en consecuencia, menos competitivo.

Por lo que se refiere a España, el Índice de Indicadores Adelantados elaborado por el ECRI ha vuelto a caer en junio. y lo hace un 0,2 por ciento. Es la tercera caída de los últimos cuatro meses, y cede mostrando “una debilidad generalizada en sus componentes”. El índice “ha estado más bien plano durante este año, después de haber caído drásticamente a mediados de 2010”.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios