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Según un informe del Departamento de Estado

EEUU reprueba a Cuba y a Venezuela en la lucha antiterrorista

viernes 19 de agosto de 2011, 10:41h
Nuevamente el Departamento de Estado de EEUU ha vuelto a poner un "suspenso" en materia de lucha antiterrorista a Cuba y Venezuela. El primero se mantiene en la "lista negra" de Washington, por sostener vínculos con grupos terroristas como las FARC, el ELN y ETA; mientras el segundo aumenta las dudas de la Casa Blanca por su acercamiento con el régimen iraní.
Cuba continúa en la lista negra de países que, según Estados Unidos, patrocinan el terrorismo y Venezuela sigue sin cooperar "completamente", mientras que México, Argentina y Colombia están haciendo positivos esfuerzos, según un informe del Departamento de Estado divulgado este jueves.

Designado por EE.UU. como país patrocinador del terrorismo desde 1982, Cuba figura de nuevo junto a Irán, Sudán y Siria, de acuerdo con el informe anual sobre el terrorismo en el mundo del Departamento de Estado.

Cuba "mantuvo una actitud pública contra el terrorismo y su financiación en 2010 pero no hay pruebas de que haya cortado sus vínculos con elementos de las FARC y algunas informaciones de prensa indican que miembros de ETA, activos y pasados, continúan en Cuba", indica el documento.

Luego añade que Cuba "sigue denunciando los esfuerzos antiterroristas de EE.UU. en todo el mundo, que dibuja como un pretexto de EE.UU. para extender su influencia y poder".

En el capítulo dedicado a Latinoamérica, el Departamento de Estado afirma que la amenaza de ataques trasnacionales se mantiene "baja" para la mayoría de los países de la región, que han hecho en general "modestos esfuerzos" para mejorar su capacidad de combatir al terrorismo. La excepción es, dice, Venezuela que, "por quinto año consecutivo, no coopera lo suficiente con los esfuerzos antiterroristas" de Estados Unidos.

Al Departamento de Estado le preocupa que el Gobierno que preside Hugo Chávez haya continuado "fortaleciendo" su relación con Irán y recuerda que en octubre de 2010, durante una visita a Teherán, el mandatario venezolano condenó las sanciones internacionales impuestas al programa nuclear iraní.

Además, el informe subraya que se mantiene la preocupación por "actividades de recaudación de fondos" en Venezuela para el grupo libanés Hizbulá. Y critica que el Ejecutivo de Chávez no haya tomado acciones contra funcionarios del Gobierno y militares vinculados con las guerrillas colombianas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Sin embargo, EE.UU. destaca que, tras el restablecimiento de las relaciones entre Colombia y Venezuela en agosto de 2010, se crearon grupos de trabajo bilaterales, uno de ellos sobre seguridad, y se han celebrado varias reuniones ministeriales al respecto.

El documento destaca precisamente a Colombia por su "vigorosa" lucha militar contra las guerrillas y "elementos residuales" de los antiguos grupos paramilitares, así como por incrementar su cooperación antiterrorista a nivel internacional.

Según EE.UU., el Gobierno colombiano "expandió su rol de líder regional en la lucha antiterrorista", facilitando entrenamiento a las fuerzas de seguridad de otros países como México, y desarrolló la cooperación en seguridad fronteriza con Panamá, Perú y Brasil.

También Argentina aparece bien valorada en el informe por su colaboración "en el análisis de información sobre posibles amenazas terroristas" y sus esfuerzos contra el narcotráfico y el tráfico de personas.

En cuanto a México, el Gobierno de Felipe Calderón "se mantiene vigilante" ante las amenazas terroristas y continúa luchando para desmantelar las organizaciones criminales trasnacionales responsables de una violencia "sin precedentes" vinculada al narcotráfico.

Y en Brasil, aunque no hay una lista "oficial" de grupos terroristas, el Departamento de Estado destaca que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y la actual mandataria, Dilma Rousseff, hayan criticado el uso de la violencia por parte de las FARC y pedido al grupo que abandone las armas.

Entre los peor valorados junto a Cuba y Venezuela está Bolivia, cuyo Gobierno, presidido por Evo Morales, "colabora con Estados Unidos solo mínimamente en la lucha antiterrorista y no comparte información".

Sobre lo que ocurre en otras regiones del mundo, el informe precisa que Al Qaeda es una amenaza "preeminente" para EE.UU y que aunque el centro de la organización en Pakistán se "debilitó", algunas de sus células, como la asentada en Yemen, se "fortaleció".

En cuanto a Irán denuncia que fue el "más activo" patrocinador del terrorismo, aportando financiación, material y apoyo logístico a grupos terroristas y militantes en Oriente Medio y Asia Central, que tuvieron "impacto directo" en los esfuerzos internacionales para promover la paz y amenazó la estabilidad económica y democrática en el Golfo Pérsico.

Al tiempo, valora los esfuerzos de Sudán como socio en la lucha contra Al Qaeda, pero señala que en su territorio todavía están refugiados miembros de esa red.

Finalmente, dice de Siria que el presidente Bachar Al Asad, cuya marcha del poder exigió hoy públicamente Barack Obama por primera vez, expresó su apoyo a grupos terroristas como Hamás, el Frente de Liberación Palestina y Hizbolá, entre otros, que contribuyeron a desestabilizar la región.

En 2010 se produjeron 11.604 ataques en el mundo, un 5 % más que el año anterior, la mayoría en Oriente Medio y el sudeste asiático, aunque el informe destaca que la cifra de muertos, que fue de 13.186, fue un 12 % más baja que en 2009.