Grecia anunció nuevas medidas. Pero el problema con los planes de austeridad griegos no es tanto que sean insuficientes como que, o no se están cumpliendo por completo, o simplemente no basta con gastar menos y subir los impuestos. Cuando lo primero es esencial.
¿Qué pasaría si Grecia quiebra? Tenemos una perpectiva alemana, en español, la de
Deutsche Welle, que entre otras consideraciones recoge las siguientes: “Si eso sucede, Alemania debería abonar intereses más elevados por las nuevas deudas que asuma. Lo cual, en sí, no sería dramático para Alemania, pero sí para países ya castigados por la crisis de deuda como Portugal, Irlanda, Italia y España”. Y se produciría “una reacción en cadena que constituiría un auténtico ‘efecto dominó’”. Por otro lado, “numerosos bancos no superarían sin consecuencias una reestructuración de la deuda helena”.
Por ejemplo, la OCDE
dijo el jueves que “la recuperación económica parece haberse detenido en las principales economías industrializadas”. Cuatro días después ha publicado su
Indicador Adelantado Compuesto, que ha caído en julio para los países desarrollados (los socios de la OCDE) por cuarto mes consecutivo. Ya cayó 0,4 puntos en junio y ha perdido otros 0,5 puntos en julio, hasta los 101,6. Los índices para Estados Unidos y Rusia muestran más claramente la tendencia hacia una ralentización de la actividad económica.
Pero hay más. El ECRI, la primera institución que advirtió de que la economía estadounidense recaería tras el verano, había dicho recientemente que las previsiones de que iría a la recesión eran exageradas. Ahora el ECRI
se suma a esos temores. Es la opinión de su cofundador Anirvan Banerji, quien precisa: “En este momento no estamos ahí, pero el peligro es real. Si la desaceleración se convierte en recesión es algo que se determinará en los próximos meses por las acciones adoptadas por los políticos”. ¿Y España? Tiene las siguientes palabras para nuestro país: “La situación es muy mala en los países europeos del sur como España, pues se enfrentan a una seria amenaza de recesión”.
El otro día contamos que las Comunidades Autónomas habían alcanzado un déficit del 1,2 por ciento a mitad de año, cuando terminado éste tienen que acabar con un 1,3. Es decir, que han agotado prácticamente el déficit de todo el ejercicio. Moody’s opinaque el Gobierno central, como ya hizo el año pasado, tendrá que compensar los pobres resultados financieros de las regiones sobrepasando su propio objetivo de déficit para cumplir el límite del 6 por ciento”.
Según
los cálculos de la Unión Europea, la deuda pública de los 17 Estados miembros de la eurozona alcanzará un pico en 2012, llegando al 88,7 por ciento del Producto Interior Bruto. En el caso de Grecia, Irlanda y Portugal tendrán que esperar más tiempo para ver que la acumulación de deuda empieza a pesar menos en la economía. Pero será asimismo el caso de dos importantes economías europeas, una perteneciente al euro y la otra no: España y Gran Bretaña. Estas cinco economías están, en el informe europeo, en el mismo saco, pues “el alto incremento en el nivel de deuda desde el comienzo de la crisis quiere decir que la reducción, para 2014, será muy pequeña. Y revertir los incrementos desde el inicio de la crisis es muy probable que lleve muchos años más”.