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RESEÑA

Luis García Montero: Un invierno propio. (Consideraciones)

domingo 18 de septiembre de 2011, 17:53h
Luis García Montero: Un invierno propio (Consideraciones). Madrid. Visor, 2011. 180 páginas. 20 €
Un invierno propio es un poemario que se nos antoja doble al leer su índice, pues los títulos de sus treinta y ocho composiciones constituyen ya un poema en sí mismos. Incluso su nombre está tomado del quinto texto, “La poesía sólo existe como una forma de orgullo”, cuyos primer y último verso acaban con ese sintagma que hace referencia a un tiempo frío, metáfora de un momento de crisis. Poesía de la cotidianidad contemporánea sería una definición acertada de este libro, en el que se pretende demostrar que el individualismo es la única opción a la que nos aboca el desamparo generado por nuestra actual sociedad deshumanizada. El carácter autobiográfico es indudable ya desde su primer poema, “Los poemas persiguen el desorden que soy”, que no va a ser el único en el que García Montero reflexione sobre su labor como escritor, pues varios de sus textos tendrán un cierto carácter metaliterario combinado con el tema principal correspondiente. En general, predomina la melancolía, con un poso de tristeza e incluso de nostalgia, lo que genera versos tan hermosos como: “Príncipe de la nada, / mendigo de las cosas, yo lo sé”, en contraste con su título, “La verdad no es un punto de partida”, que parece anunciar un contenido mucho más prosaico.

Algunos de sus poemas amorosos tampoco son alegres: “La memoria se rompe como un mástil” o “Antes de embarcarse en una ilusión compartida conviene aprender a quedarse solo”, en claro contraste con la hermosura que destila el final de “La lentitud tiene alas igual que el pensamiento y que las obsesiones”, un sorprendente poema que irá incrementando su lirismo desde la prosaica descripción de un viaje en avión bastante tedioso, hasta su dulce final en el que en un ejercicio de otredad se imagina a sí mismo besándola a ella: “mientras cierro los ojos para pensar mi cara / y notar el sabor de tu lápiz de labios.” Poemario cíclico, se cierra con uno de larguísimo título, “Tal vez nos vamos de nosotros mismos, pero queda casi siempre una puerta mal cerrada…”, que retoma algunos aspectos del inicial: su nombre, su nacionalidad y dónde vive, combinados con la enumeración de todas aquellas dudas que asaltan a cualquier persona obsesiva y detallista cuando sale de su casa: posibles luces encendidas, agua sin cerrar, vueltas de la llave incompletas.

Un invierno propio es poesía de la cotidianidad, del yo de su autor (todos los textos están compuestos en primera persona), pero su individualismo, lejos de quedarse ahí, se proyecta hacia el resto de las personas que habitan la misma sociedad. Anáforas, repeticiones, versos parafraseados en los títulos, otros levemente variados para ser utilizados varias veces en un mismo poema, tales son algunos de los recursos formales predominantes en este nuevo poemario de Luis García Montero, quien lejos de repetirse a sí mismo ha dado un salto hacia a una poesía más esencial y cuidada en la que la reflexión social no le impide abordar, imbricándola a la perfección, la temática amorosa.

Por Julia María Labrador Ben
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