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Supera más del 50% de popularidad

Arranca la campaña electoral argentina con Fernández como favorita

lunes 19 de septiembre de 2011, 09:20h
Este domingo comenzó oficialmente la campaña para las elecciones generales en Argentina a celebrarse el próximo 23 de octubre, en donde la presidenta, Cristina Ferndández, parte como gran favorita para repetir mandato, fortalecida por las encuestas y el debilitamiento de una oposición que aún no halla su norte.
La campaña electoral en Argentina con vistas a los comicios presidenciales del próximo 23 de octubre comenzó oficialmente, con una oposición desmotivada ante el claro favoritismo de la mandataria Cristina Fernández para lograr la reelección.

De acuerdo con la ley electoral argentina, los candidatos pueden desde hoy y hasta dos días antes de los comicios realizar actos de proselitismo, en tanto que podrán difundir avisos audiovisuales a partir del próximo día 28.

Sin embargo, ya en tiempo de descuento para los comicios generales de octubre, la campaña se inicia hoy sin grandes actos, con apenas algunas pegatinas de carteles en las calles y sin indicios de que la puja electoral suba de temperatura en lo inmediato.

De no mediar algún giro político sorpresivo, esta campaña tendrá un final pronosticado: un triunfo en primera vuelta de Cristina Fernández que le permitirá quedarse por otros cuatro años en la Casa Rosada a partir del próximo 10 de diciembre.

La clara preferencia por la mandataria quedó confirmada ya en las primarias celebradas el pasado 14 de agosto, cuando Fernández obtuvo el 50,24 % de los votos, con 38 puntos de ventaja sobre el pelotón de los opositores.

La brecha podría ser mayor si se cumplen los vaticinios de las encuestadoras, cuyos sondeos más recientes asignan a Fernández una intención de voto de entre el 51,9 % y el 55 %.



De acentuarse esta tendencia, Fernández podría lograr en octubre el mayor porcentaje de adhesión conseguido por un presidente desde el retorno de Argentina a la democracia, superando el 52 % obtenido por el radical Raúl Alfonsín en 1983.

Su hijo, el diputado radical Ricardo Alfonsín, candidato de la Unión para el Desarrollo Social, logró el segundo puesto en las primarias de agosto, con el 12,20 % de los sufragios, pero las más recientes encuestas le sitúan con una intención de voto de entre el 7,5 % y 8 %.

Los sondeos, en cambio, marcan un crecimiento del postulante del Frente Amplio Progresista y gobernador de la provincia de Santa Fe, el socialista Hermes Binner, que salió cuarto en las primarias, con un 10,18 %, pero que se perfila segundo para los comicios de octubre, con una intención de votos cercana al 12 %.

También aparece en declive el exmandatario argentino Eduardo Duhalde, candidato por el Frente Popular y peronista disidente, que acapararía entre el 12 % y el 4,5 % de las preferencias de los electores, según los diversos sondeos.

Con este panorama, varios de seis postulantes opositores han ya reconocido públicamente lo difícil que será arrebatarle a Fernández la posibilidad de que se imponga en primera vuelta.

Para consagrarse presidente en Argentina en un primer turno electoral, un candidato requiere del 45 % de los votos o del 40 % con 10 puntos de diferencia sobre el segundo más votado.

"Un resultado tan contundente como el de las primarias desincentiva a los candidatos en cuanto a la energía que deben poner en la campaña", dijo a Efe Hernán Charosky, director ejecutivo de la organización no gubernamental Poder Ciudadano.

Para el experto es una "incógnita" cómo los candidatos van usar las 50.000 horas de publicidad en radio y televisión asignadas para esta campaña, "si repetirán la propaganda vacía de las primarias o si van a instalar un debate de temas críticos" para el país.

"Por desgracia, la cultura política argentina no es proclive a un debate formal. Por eso debemos demandar que, al menos, haya durante la campaña un debate de ideas sobre asuntos clave para el país que por ahora está ausente", afirmó Charosky.

El intercambio de ideas, apunta el experto, también debe darse en la carrera por las bancas legislativas, que será un punto clave en los próximos comicios, en los que acudirán a las urnas 28,6 millones de argentinos.

Si los resultados de las primarias se replican en octubre, cuando se renovarán 130 bancas en la Cámara de Diputados y 24 en el Senado, el gobernante Frente para la Victoria recobraría la mayoría propia en la Cámara alta y alcanzaría 125 bancas en la Cámara baja, a sólo cuatro escaños del quórum propio.