El Papa bien, gracias
sábado 01 de octubre de 2011, 17:19h
-¿Cómo está el Papa?
-El Papa bien, gracias.
Acabo de regresar de Roma y me ha llamado la atención que esta pregunta y la consiguiente respuesta son las habituales estos días en los corrillos de los llamados “vaticanistas”, es decir de los periodistas que “saben todo” de lo que sucede en la Santa Sede. Por mi parte, he tenido la oportunidad de conversar con varios cardenales y arzobispos, Presidentes y Secretarios de varios Consejos Pontificios y de alguna Congregación y la cara de asombro de todos ha sido la misma, cuando inocentemente he trasladado esta pregunta.
El Papa está perfectamente y su salud es excelente para una persona de su edad y que está en actividad plena, como ha demostrado en sus recientes visajes a España y Alemania, duros y con importantes resultados, y con el anuncio de una próxima visita a Benin del 18 al 20 del próximo noviembre, con el objetivo principal de la firma y publicación de la Exhortación Apostólica del Sínodo de Obispos africanos celebrado en 2009 en el Vaticano. Un viaje que coincide con el 150 aniversario de la evangelización de Benin y servirá también para homenajear al cardenal Bernardin Gatín, natural de ese país y que fue uno de los más cercanos colaboradores de Juan Pablo II y que falleció en 2005. Este será el segundo viaje de Benecito XVI a África, tras la visita a Camerún y Angola en el 2009.
Sé por experiencia la dureza de estos viajes, por eso no deja de sorprenderme el empeño de muchos de hablar de la “mala salud” del Papa y de dar por casi finiquitado el pontificado de Ratzinger. Son los que se mueven por ciertos ambientes vaticanos que siempre, y con todos los Papas, han lanzado este tipo de noticias a las que añaden ahora, como ya sucedió con el Beato Juan Pablo II, la de la dimisión por razones de salud y de edad.
Como he comentado, acabo de volver hace unos horas de un viaje a Roma para hablar del futuro de las Asociaciones de Periodistas Católicos, y puedo contar a los lectores de El Imparcial que “El Papa está bien”, que además sigue con sus grandes aficiones pues algunos días abandona su residencia en el Palacio Apostólico y se traslada al apartamento cercano donde vivía cuando era Prefecto de la Doctrina de la Fe. Allí, el Papa Ratzinger, se vuelca en una de sus grandes pasiones, que no es otra que tocar el piano. Sonido que oyen, supongo, alguno de sus vecinos como el cardenal español, Cañizares, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
Me alegro pues de esta buenas noticias y actuemos como buenos periodistas, que solo debemos dar la noticia cierta y sin especulaciones.