duma
Rusia aprueba la castración química para los pederastas condenados
martes 04 de octubre de 2011, 17:52h
El Congreso de los Diputados de Rusia aprobó hoy, en primera lectura, el proyecto de ley que permitirá la castración química voluntaria de los pederastas y prohibirá que estos delitos sean castigados con penas que no comporten la privación de libertad. El proyecto de ley, remitido a la Cámara Baja por el presidente ruso, Dmitri Medvédev, fue apoyado por la unanimidad de todos los grupos parlamentarios rusos, según la agencia Interfax. La ley prevé introducir enmiendas al código penal ruso para endurecer los castigos contra la integridad sexual de los menores de edad que no hayan alcanzado los 14 años.
La Cámara Baja del Parlamento ruso, la Duma, ha aprobado por una abrumadora mayoría, con 331 votos a favor y una sola abstención, un proyecto de ley que impone la castración química para las personas condenadas por pederastia.
La norma también establece que los pederastas no tendrán derecho a solicitar la suspensión de su condena y que los reincidentes en delitos sexuales contra menores afrontarán la pena de cadena perpetua.
El procedimiento de castración química voluntaria consiste en una serie de inyecciones aplicadas al individuo con el objetivo de reducir al máximo su nivel de testosterona, para suprimir así su deseo sexual. Los efectos de este proceso son reversibles.
El presidente ruso, Dimitri Medvedev, que el pasado mes de mayo abogó por realizar cambios en la ley contra delitos de pederastia, ha subrayado que las penas contra pederastas deben ser "tan severas como sea posible", según ha informado la agencia de noticias RIA Novosti.
"Un enfoque liberal en este tema es totalmente inaceptable", ha afirmado. La castración química de pederastas está en vigor en países como Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Dinamarca, Israel, Noruega, Suecia, Polonia y en varios estados de Estados Unidos.
Antes de la última reforma de la ley contra los delitos sexuales realizada en 2009, cuando se aumentaron las penas por pederastia, los violadores sólo podían ser condenados a entre ocho y 15 años de prisión y los condenados por abusos sexuales a niños menores de 16 años podían ser sancionados únicamente con una multa.
En el año 2009, Rusia registró un aumento de los casos de abusos contra menores de edad: más de 9.500 niños fueron víctimas de delitos de pedófilos y un millar fueron violados, de los cuales un tercio tenían menos de catorce años.
Ese año, la norma fue modificada para aumentar las penas por violación de menores hasta un máximo de 20 años de prisión. A pesar de la dureza de estas condenas, muchos condenados continúan reincidiendo.
Varias personalidades políticas y grupos de Derechos Humanos en Rusia han advertido de que las leyes liberales y la interpretación poco severa de la legislación que realizan los tribunales han permitido que muchos pederastas no sean castigados o vuelvan a acosar a los menores después de cumplir un breve periodo en prisión.