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Argentina: rumbo hacia la energía cara

martes 04 de octubre de 2011, 21:57h
A pesar de la reciente declinación en los precios del petróleo, provocada por las turbulencias financieras, si uno mira los procesos en términos tendenciales de largo plazo la conclusión es que el mundo está atravesando un periodo de “escasez”, motivado por la desaceleración en la expansión de la producción petrolera. Los precios del petróleo expresan un ciclo de escasez internacional, porque los países emergentes crecen y demandan más petróleo pero la oferta no responde rápidamente. La producción de petróleo mundial está afectada por la creciente proporción de yacimientos maduros, con costos crecientes de extracción. También incide el retroceso nuclear causado por el accidente en Japón, cuya consecuencia inmediata es fortalecer la demanda de hidrocarburos y carbón. Escasez mundial de petróleo no significa que faltara físicamente el producto, sino que para satisfacer la demanda creciente el precio deberá trepar para estimular más producción. Esto tendrá un impacto positivo sobre los países exportadores no solo de petróleo sino también de gas pero atención, simétricamente el efecto será negativo sobre las naciones importadoras. En la actualidad el petróleo es la principal fuente energética mundial (33 por ciento del consumo de energía), seguido por el carbón (28 por ciento) y gas natural (23 por ciento). Las nuevas fuentes de energía renovable y limpia están creciendo en muchos países, pero aun no son importantes; además la pérdida de impulso político internacional a los esfuerzos por morigerar las emisiones globalmente contaminantes, está postergando su crecimiento.

Recordemos que el petróleo es el principal producto que hoy se comercia internacionalmente, representando nada menos que el 10 por ciento del comercio mundial (2 billones de dólares). El mercado petrolero en el futuro será dependiente de las restricciones al aumento de la producción, por la magnitud de los yacimientos que entraran en la fase declinante de “maduración”; esta declinación se está ya dando en regiones que no son miembros de la OPEC (Rusia y los yacimientos del Mar del Norte), pero también ahora amenaza a grandes productores como Arabia Saudita. El interrogante es saber si esta declinación de yacimientos maduros podrá ser más que compensada por la aparición de nueva producción aportada por recursos actualmente sin aprovechamiento. Pero debemos señalar las distintas velocidades que diferencian al aumento del consumo del de la producción; la experiencia internacional indica que, a pesar de una aceleración ahora de la inversión en exploración y en desarrollo de nuevas reservas, la aparición efectiva de nueva producción puede demorar hasta 10 años o más, dependiendo de la complejidad de los proyectos. Por estas razones la tensión entre un moderado aumento de la producción petrolera y el crecimiento de las economías emergentes, configura un escenario futuro de precios firmes y con tendencia a la suba.

China es ya el principal consumidor mundial de energía, pero su consumo petrolero es aun la mitad del norteamericano. Todo esto hubiera sido una excelente noticia para Argentina hace 20 años, cuando no solamente nos autoabastecíamos y además exportábamos, pero las cosas han cambiado mucho en los últimos años. Ya se terminaron dos décadas de energía abundante, barata y exportada y comenzó la triple tenaza: un ciclo de energía escasa, cara e importada. En el año 2006 el superávit comercial energético argentino fue enorme: 6000 millones de dólares, pero este año no habrá superávit sino un déficit comercial energético de 3000 millones de dólares y en el 2012 trepara a los 8000, o sea un deterioro de nada menos que 14.000 millones de dólares. Nuestra producción de hidrocarburos cae sin pausa desde hace años; la producción de petróleo es hoy 35 por ciento inferior a la de 1998 (este año cae 10% y se produce lo mismo que en 1992). La producción de gas es 15 por ciento menor a la del año 2004, (este año cae 4,4 % y es la misma que en el 2000). Por todo esto parece más sensato utilizar los recursos financieros en alentar la producción que en estimular costosas importaciones, ya es hora de desarrollar nuestro potencial, no solo en tierra sino también en el Atlántico..


Alieto Guadagni

Economista

ALIETO GUADAGNI es economista graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, con estudios de postgrado en la Universidad de Chile y Doctorado en la Universidad de California (Berkeley)

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