El PP ha desgranado durante estos días en su Convención de Málaga el que será su proyecto de Gobierno de ganar las elecciones el próximo 20 de noviembre. El Imparcial ha consultado con fuentes populares, cuáles serán las líneas principales de actuación en cuestiones de política Interior, y la respuesta se resume en que tratarán de acabar con la cultura del ocultismo instaurada por Rubalcaba y continuada por Camacho. Además, el PP proclama más firmeza frente a Eta, así como lograr su aislamiento político, la despolitización de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y mucho más ímpetu en la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo yihadista.
Todo apunta a que tras las elecciones generales del próximo 20 de noviembre, habrá un cambio político y será el PP el que gobierne. El Ministerio del Interior es uno de los departamentos clave en todo Ejecutivo, más aún si hay en su seno asuntos tan prioritarios y candentes como la irrupción de Bildu en la vida política del País Vasco y su posible incorporación a los escaños de la Carrera de San Jerónimo en Madrid, la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado que no cesa en su aumento y, cómo no, resolver de una vez por todas la trama que rodea al caso Faisán.
En la puesta de largo de la Convención de Málaga el pasado jueves, el ex presidente
José María Aznar pidió al PSOE que no "mendigue" ni "suplique" a Eta un gesto para "llevar al próximo mitin", ni justifique "la colección de cesiones" que está regalando a la banda, al tiempo que advierte de que la única posibilidad que tienen los terroristas es que los demócratas "abandonen", algo que, asegura, "parece que es en lo que están algunos". Para Aznar "derrotar a Eta significa que no se suplique y no se mendigue cada día a la banda terrorista que por favor haga algún gesto, alguna declaración, algún documento, algo que se pueda llevar al próximo mitin y que justifique la colección de cesiones que se le están regalando".
En respuesta, el PSOE espetó que la lucha antiterrorista va "muy bien". El vicecoordinador del Comité Electoral del PSOE,
Antonio Hernando, pidió al expresidente Aznar que "no crispe" ni perturbe la unidad de los partidos democráticos, ya que está consiguiendo "acabar con Eta".
El Imparcial ha pedido a fuentes populares conocedoras de esta materia que se sitúen en el día 21 de noviembre con un PP que resulte vencedor en las urnas y desgrane las intenciones de su partido en política interior.
Transparencia vs. Ocultismo“Durante estos años del Gobierno socialista hemos asistido a una falta muy grande de transparencia en el Ministerio del Interior, orquestada en primer lugar por Rubalcaba y heredada por Ignacio Camacho, quienes han ocultado sistemáticamente todas las estadísticas de criminalidad y han mentido reiteradamente a los españoles”, comentan desde el PP y añaden además que es “una cuestión prioritaria instaurar una gestión transparente en Interior, para que los ciudadanos tengan a su alcance información sobre la situación de la seguridad y que desaparezca la cultura del ocultismo impuesta por Rubalcaba”.
Despolitización de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del EstadoOtro de los asuntos urgentes para el PP es la despolitización de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y, concretamente, de la Policía. “Los mandos policiales han sido nombrados a dedo por Rubalcaba, muchas veces con criterios más de confianza política que profesionales”, explican las fuentes del PP y continúan asegurando que se va a “imponer un criterio en el que lo que va a primar es el mérito, la capacidad y la profesionalidad de los policías y, en ningún caso, su adscripción ideológica o su cercanía al partido”.
TerrorismoEntre los asuntos de mayor calado en Interior está el terrorismo y sobre todo la lucha para acabar con esta lacra. En este sentido el PP seguirá imponiendo las mismas ideas que ha mantenido durante estos siete años desde la oposición, es decir, “una política de firmeza máxima”. “Mantendremos la lucha policial hasta la derrota definitiva del terrorismo e intentaremos también utilizar todos los mecanismos del Estado de Derecho para aislar política y socialmente a los terroristas”, algo que a juicio del PP había sido el garante de los mejores resultados de la política antiterrorista. Ahora, “el peor legado que en esta materia nos deja el Gobierno es una Eta que ha vuelto a incrustarse en las instituciones democráticas”.
Asimismo, el día 21 de noviembre podría darse el caso de que la izquierda abertzale volviera a colarse en el Congreso de los Diputados, algo de lo que el PP es consciente. “Somos conscientes de que es más fácil impedirles entrar que expulsarles, sin embargo nuestra voluntad política sigue siendo usar los mecanismos para poder aislar políticamente a los terroristas”.
También en materia de terrorismo aún hay un caso que está sin resolver, se trata del chivatazo a Eta que presuntamente tuvo lugar en el Bar Faisán. El PP cree que “las responsabilidades políticas que se ha negado a asumir Rubalcaba quedarían resueltas en las urnas, y en cuanto a las penales lo que podemos comprometer es la máxima colaboración con la Justicia para el esclarecimiento de la verdad y la depuración de responsabilidades”.
SeguridadEn cuanto a los retos de futuro en materia de seguridad, las fuentes del PP consultadas describen dos amenazas emergentes que son, por un lado, el crimen organizado que se ha expandido mucho en la última década en España y “hace falta una revisión estratégica sobre cómo afrontar este fenómeno” y, por otro lado, “el terrorismo yihaidista que sigue siendo una amenaza para toda Europa pero de forma especial para España y que habrá que mantener un esfuerzo para intentar evitar que tengamos un atentado de esa naturaleza”.