crónica política
La conferencia de paz "achicharra" a los socialistas
jueves 20 de octubre de 2011, 00:10h
La conferencia de paz celebrada el pasado lunes en San Sebastián ha provocado opiniones dispares y ha dividido a la Ejecutiva socialista. El presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, ha asegurado estar "muy cabreado" con su formación política y en concreto con el Lehendakari, Patxi López porque, asegura, que debería "haberse quemado por la paz". Por otro lado, el candidato socialista en las próximas elecciones generales, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha defendido la libertad de expresión dentro del partido en clara defensa de Eguiguren.
La reunión celebrada el pasado lunes en San Sebastián, camuflada bajo el nombre de conferencia internacional de paz y que tiene como objetivo buscar una solución a lo que los convocantes denominaron "conflicto vasco" y no simplemente exigir a ETA su disolución, ha tenido repercusiones inesperadas dentro del seno de los socialistas vascos y en la Ejecutiva del PSOE.
Jesús Eguiguren, en una entrevista publicada este miércoles por "El Periódico de Cataluña" ha cargado directamente contra el lendakari vasco y compañero de partido, Patxi López. El presidente de los socialistas vascos ha asegurado estar "muy cabreado" con su formación política y especialmente con el jefe del Ejecutivo vasco que, según él, "debería haberse quemado por la paz". En esta entrevista asegura que "se ha sentido limitado para poder contar a los nuestros que lo que queríamos lo teníamos por fin delante de nuestras narices y me he tenido que callar para no entrar en conflicto con el lendakari”. Los socialistas hemos perdido la oportunidad de abanderar la paz", concluye. Pero Eguiguren todavía ha ido más lejos. Preguntado sobre si consideraba que Patxi López debía haber asistido a la conferencia del lunes, se ha mostrado rotundo: "No quiero criticarle, pero cuando se le dijo que iba a pasar esto que está pasando, prefirió ser prudente. El lendakari tiene que medir, pero los vascos le eligieron para hacer la paz y se tenía que haber achicharrado si hubiera sido necesario".
Y con esta expresión sí que "ha quemado suficientemente a Patxi López", según las fuentes consultadas, que subrayan la respuesta inmediata de éste último. "Espero que Jesús Eguiguren no crea que la paz o la libertad se consiguen con una conferencia. Por lo tanto, no equivoquemos las cosas. Los socialistas nos hemos achicharrado siempre", ha asegurado. Y ha añadido a continuación: "Cuando él dice que hemos perdido la oportunidad de abanderar o que otros se llevan el reconocimiento, se equivoca también, porque traer la paz no puede ser un esfuerzo que se hace para conseguir votos o no sé qué respaldo electoral".
Hasta Felipe González ha intervenido en esta polémica y no precisamente para defender a Eguiguren. "Nadie se achicharró más que nosotros [los socialistas] con las demás fuerzas democráticas" y ha destacado que el lendakari, "de ninguna manera" debería haber participado en esa conferencia, además de lamentar "el error de apreciación" del presidente de los socialistas vascos.
Pero de repente, el candidato del PSOE a las elecciones generales del próximo 20 de noviembre se ha descolgado con un apoyo explícito a Jesús Eguiguren: "El PSOE no es una secta". Alfredo Pérez Rubalcaba ha defendido la libertad de expresión dentro del partido, aunque haya cosas que "me gustan muchas y otras menos", en relación a la presencia del presidente del PSE en la supuesta conferencia de paz. No obstante, el ex vicepresidente del Gobierno ha justificado las palabras de su compañero "porque le salen de dentro a una persona que ha sufrido mucho y ha enterrado a muchos amigos".
Analistas políticos consultados por este diario destacan que Rubalcaba "intenta poner paños calientes a una situación que no esperaba. La explosión de su política antiterrorista dentro de su partido provocada por Eguiguren. Alguien que al final ha asumido que ETA no se disuelva, en la línea de su discurso tradicional de que no haya vencedores ni vencidos, sino que un mero compromiso para el cese definitivo de la violencia por parte de la banda terrorista le vale para olvidar los cincuenta años de atentados terroristas y los casi mil muertos y miles de heridos provocados por los atentados etarras".
Y al argumento de Rubalcaba, expresando su comprensión con el presidente del PSE porque ha enterrado a muchos amigos, las mismas fuentes señalan que "el mismo dolor, o todavía más, pueden tener los dirigentes del PP en el País Vasco, y a ninguno de ellos se le ha ocurrido aceptar que una solución que pase solo por el cese de la violencia pero no por la disolución de la banda terrorista, con la entrega de las armas, puede ser aceptable".