Firmeza episcopal
domingo 23 de octubre de 2011, 18:56h
Los obispos españoles han hablado a través de su Comisión Permanente y lo han hecho con firmeza y con un claro mensaje elaborado con motivo de las próximas elecciones generales. Ahí está su condena del terrorismoal que han calificado como“una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión justa y razonable de la vida”.
Los obispos han hablado a través de este documento y lo han hecho porque creen que es “su obligación de pastores de la Iglesia orientar el discernimientomoral para la justa toma de decisiones que afectan a la realización del biencomún y al reconocimiento y la tutela de los derechos fundamentales, como es elcaso de las elecciones generales”.
Los obispos se han apoyado en el discurso del Papa ante el parlamento alemán en que recordaba que“el cristianismo
nunca ha impuesto al Estado y a la sociedad un derecho revelado, un ordenamiento jurídico derivado de una revelación, pero se ha referido a la naturaleza y a la razón como verdaderas fuentes de derecho” y por eso los prelados, tras manifestar que” no entran en opciones de partido” y que no “pretenden imponer a nadie ningún programa político”, indican que “no es cierto que las disposiciones legales sean siempremorales y justas por el mero hecho de que emanen de organismos políticamentelegítimos”.
Creo que con esta frase los obispos españoles dan un “palo” a las opciones políticas que han legislado sobre todo en temas como el derecho fundamental a la vida de cada ser humano, desde su concepción hasta la muerte natural, o todas aquellas disposiciones que atacan a la familia, desde el matrimonio hasta la educación de los hijos.
Los obispos han cumplido con su deber y es lo que los católicos de este país esperábamos. No ha habido “medias tintas” y para el tema económico y la crisis que nos atenaza han reclamado políticas sociales y económicasresponsables y promotoras de la dignidad de las personas, que propicien el trabajopara todos.” Pensamos-dicen los obispos- en tantas familias, carentes de los medios necesarios
para subvenir a sus necesidades más básicas. Pensamos también en el altísimo porcentaje de jóvenes que nunca han podido trabajar o que han perdido el trabajo y que, con razón, demandan condiciones más favorables para su presente y sufuturo”.
Los obispos también se han “mojado” en el tema de los nacionalismos, de los que han recordado su “legitimidad moral”, pero siempre que “actúen con métodos pacíficos y que desean un nueva configuración de la unidad del estado español”. La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española nos recuerda a todos, y por eso insistimos de nuevo, que “una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, dado que el terrorismo es una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión justa y razonable de la vida”.
Insisto que creo que es una de las notas más claras del episcopado español, pero que estén atentos los que creen que van a ganar las elecciones, porque el seguimiento de sus decisiones futuras sobre los temas planteados va a ser constante. Las promesas que se hagan en el programa electoral habrá que cumplirlas. Gracias por esta firmeza episcopal.