seísmo de 7,2 grados
Turquía llora a los 269 muertos del seísmo mientras los servicios médicos se colapsan
lunes 24 de octubre de 2011, 16:47h
El balance de víctimas por el terremoto de 7,2 grados en la escala de Richter que este domingo ha sacudido el sureste de Turquía ha ascendido a más de 269 muertos y 1.300 heridos, según ha informado el ministro del Interior, Idris Naim Sahin. En una rueda de prensa, el ministro ha explicado que del total de víctimas, 117 personas han muerto en la ciudad de Ercis y 100 en la de Van, ubicadas ambas en la provincia de Van, mientras que unas 1.300 están heridas.
La cifra provisional de fallecidos en el fuerte terremoto que sacudió la provincia turca de Van el domingo ha subido a 269, según fuentes oficiales citadas por el diario Today's Zaman. Las autoridades turcas tienen constancia de que al menos 366 personas se encuentran aún bajo los escombros y falta además información sobre la situación en los pueblos y las aldeas de montaña, adonde los equipos de rescate comenzaron a llegar hoy. La cifra de heridos es ya de 1.300, según el viceprimer ministro Besir Atalay.
Los equipos de rescate, que estuvieron trabajando toda la noche, siguen esforzándose en localizar a personas atrapadas bajo los escombros, principalmente en Van, capital de la provincia del mismo nombre, y en la localidad de Ercis, donde al menos 80 edificios se han derrumbado.
Según explicaron los expertos a la cadena NTV, resulta de extrema importancia acelerar los trabajos de rescate porque, aunque una persona puede aguantar hasta una semana atrapada en los escombros sin alimento ni agua, las bajas temperaturas y la nieve reducen las posibilidades de supervivencia.
Por el momento, los equipos de la Media Luna Roja han repartido 8.000 tiendas de campaña, más de 25.000 mantas y unas 4.000 estufas ya que uno de las principales preocupaciones es proteger a los damnificados de las bajas temperaturas y las previsiones de nieve para los próximos días.
El terremoto tuvo una magnitud de 7,2 grados en la Escala de Richter y tuvo su epicentro en la localidad de Tabanli, cerca de la frontera con Irán.
El temblor se produjo a unos cinco kilómetros de profundidad y se sintió en las vecinas provincias de Bitlis, Mus, Batman, Diyarbakir y Hakkari, e incluso en zonas del norte de Irak.