La reforma de las pensiones ha centrado una de las sesiones del seminario sobre empleo de la Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón. Mientras el profesor de Economía, Universidad Pompeu Fabra, Sergi Jiménez ha argumentado que las próximas generaciones habrán de cotizar más para recibir la misma prestación el consejero del Tribunal de Cuentas del Estado, Luis Martínez Noval, se ha posicionado a favor de más presión fiscal.
El profesor de Economía de la Universidad Pompeu Fabra , Sergi Jiménez y el consejero del Tribunal de Cuentas del Estado, Luis Martínez Noval, han protagonizado una de las sesiones del VIII sesión del Seminario Ortega y Gasset de Empleo 2011, con el título “Reformas en el sistema público de pensiones”.

El profesor Jiménez ha pintado un problemático escenario a largo plazo, ya que, según sus estudios, en 2050 habrá 17 millones de ocupados frente a 17 millones de pensionistas, a no ser que llegue a España una nueva “ola migratoria”.
Jiménez condicionó así la sostenibilidad del sistema de pensiones a “lo que piensen nuestros hijos”, ya que se deberá doblar las contribuciones para recibir la misma prestación. “Puede ser que comiencen a verlo injusto”, apostilló.
Según sus cálculos, las pensiones
coparán el 15 o el 16% del gasto público en el caso de España en 2050, mientras que en Grecia este porcentaje alcanzará el 25%, algo que calificó de “desastre”.
Por todo ello, según ha explicado, era necesaria la última reforma del sistema de pensiones, aunque, a su juicio, “no se ha engarzado bien el mercado de trabajo y el sistema de pensiones”, por lo que se necesitaría una reforma radical del lado laboral. “Con reformas marginales no iremos a ninguna parte”, ha asegurado.

Por su parte, Luis Martínez Noval, ha realizado una serie de consideraciones históricas sobre el régimen de pensiones y los errores que arrastra. A su juicio, el sistema es como una “cebolla”, ya que las capas posteriores “se van superponiendo y protegen a las anteriores”.
En cuanto a la última reforma del sistema de pensiones, Martínez Noval repasó dos de las posiciones surgidas, además de la oficial, esto es la que se vio en el Parlamento. Una de ellas fue la de Fedea, que a su juicio desprende un “aroma sueco”, ya que pretende equiparar el sistema español al del país escandinavo.
La otra es la surgida de la patronal, que propone un
sistema mixto, con una parte de reparto y otra basada en la capitalización que cuente con la iniciativa privada, algo que a su juicio tiene un “coste inmenso” para el trabajador.
Como ejemplo, Martínez Noval argumentó que en una carrera de 40 años, un 1% de comisión de gestión se llevaría el 20% de los recursos acumulados por ese trabajador.
En este sentido, se ha posicionado como
defensor de la reforma de las pensiones que se ha llevado a cabo. También ha abogado un por una mayor presión fiscal en España. “Queremos tener un sistema fiscal como el de Alemania o el de Francia”, ha dicho, pero “sólo tenemos una presión fiscal del 36% frente al 50% de otros países”.
Además, una de las propuestas que ha esgrimido ha sido sustituir parte de las
cotizaciones por el IVA. En este sentido, ha asegurado que el gasto por financiar el complemento a mínimos es de 7.000 millones de euros, de los que 2.700 millones los financia el Estado. Así, ha dicho que queda mucho margen de actuación en este sentido.