Iván Redondo, consultor político, desgrana el cara a cara
Por qué Rubalcaba perdió el debate y un puñado de votos
martes 08 de noviembre de 2011, 14:42h
Alfredo Pérez Rubalcaba tuvo en su mayor virtud su peor enemigo. Así lo expresa el consultor Iván Redondo, que ha analizado para EL IMPARCIAL el debate electoral en calidad de experto en comunicación política. La percepción de que el candidato es un gran orador hizo que las expectativas de victoria fueran altas. "El empate en el uso de la palabra hizo por tanto vencedor a Mariano Rajoy", afirma Redondo. Cuenta que en Estados Unidos los buenos oradores llegan a alegar problemas como resfriados antes de intervenir para rebajar las expectativas generadas.
"Rubalcaba atacaba sin tocar hueso, sin saber adónde quería llegar, frente a un Rajoy con un argumentario claro, como una roca impenetrable", añade el consultor. A su parecer, el rol del socialista también fue equivocado: "Actuó como líder de la oposición, más hacia Ferraz que hacia La Moncloa, hasta el punto de que llegó a parecer un debate parlamentario. Rajoy se dio cuenta de esto en el tercer bloque. Además, provocó desazón en el votante socialista, perdió votos, repitió en exceso alusiones al programa del Partido Popular, demostrando así que el Partido Popular tiene programa frente a lo que ha expresado todo este tiempo".
Redondo cree un "fallo" que Rajoy leyera continuamente y considera que "necesita entrenamiento en telegenia", pero observa una notable mejoría respecto al debate de 2008, si bien entiende que "Rubalcaba fue este lunes muchísimo más asequible que en su día Zapatero". El consultor explica que el socialista se equivocó con sus gráficos porque no eran legibles y que debería haberlos pasado por una prueba previa ante una cámara. Tampoco entiende el experto que, además de una llamada a mujeres y homosexuales, Rubalcaba no aludiera a Aznar, nombre que azuza a sus votantes y que mermaría el crecimiento de Izquierda Unida, opción que restará escaños al Grupo Socialista en el Parlamento.
Tampoco en la ropa dio en el clavo Rubalcaba. "Una vez más acude al azul y no al rojo, símbolo del PSOE, en un claro fallo en el mensaje, un ejemplo de disonancia", señala el consultor. Por el contrario, a Rajoy "no le quedaba estrecho el traje en esta ocasión", apunta, "e incluso denotaba delgadez y un buen estado de forma".
Por último, Redondo habla de un Rajoy "más auténtico" que hace tres años y que llevó a cabo un planteamiento "conservador pero inteligente". Ante él, un Rubalcaba "muy presionado por unos sondeos que probablemente tenga ahora más en contra".