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Vuelven a tomar las calles del país

Los estudiantes universitarios ponen en apuros a Juan Manuel Santos

viernes 11 de noviembre de 2011, 11:34h
Miles de personas tomaron las calles de las principales ciudades de Colombia en rechazo por una reforma universitaria que impulsa el Gobierno de Juan Manuel Santos. Centenares de miles de estudiantes se congregaron en Bogotá, Cali, Medellín y Villavicencio para exigir una mejor educación pública. Al respecto el presidente colombiano reiteró su intención de dar marcha atrás a la polémica ley.
Miles de estudiantes salieron de nuevo a las calles de las principales ciudades de Colombia para protestar contra una reforma educativa que planea el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, quien condicionó la retirada del proyecto de ley a que los jóvenes vuelvan a las aulas.

Sólo en Bogotá, entre 150.000 y 200.000 universitarios participaron de las marchas, doce en total, que se encontraron en la histórica Plaza de Bolívar, donde se ubican las sedes del Congreso, el Poder Judicial, la Alcaldía y el Ejecutivo.

La intensa y prolongada lluvia caída sobre Bogotá no detuvo a los estudiantes, que dejaron de asistir a sus clases el pasado 12 de octubre, cuando se paralizó la actividad en las 32 universidades públicas de Colombia.

Ésta es la tercera protesta masiva desde que el 3 de octubre, cuando el Gobierno presentó al Legislativo un proyecto de reforma de la educación, que los estudiantes reclaman debía haber sido consensuada por la comunidad universitaria.

"Las marchas han sido enormes y han transcurrido sin alteraciones", afirmó Sergio Fernández, portavoz de la Organización Colombiana de Estudiantes (OCE), convocante de la protesta junto a la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU).

Según Fernández, sólo en Bogotá se movilizaron "más de 200.000 personas", mientras que fuentes de la Alcaldía de la capital informaron a Efe que habrían sido en torno a 150.000.

Y es que a los bogotanos se unieron estudiantes de otras ciudades como Medellín, Cali y Villavicencio, que viajaron hasta la capital en caravanas de autobuses, motocicletas e incluso a pie.

Ante el impacto de las protestas, el presidente Santos anunció el miércoles que retiraría dicha reforma si los universitarios regresaban a las aulas y este jueves reiteró su propuesta, según dijo, tras el llamamiento de los padres de familia que ven peligrar este semestre lectivo.

"No les vamos a poner 'conejo' (engañar)", expresó el gobernante al reafirmarse en su propuesta: "vamos a retirar la reforma si levantan el paro y vuelven a clases".

Santos tomó esta decisión pese a su defensa de la iniciativa, porque, en sus palabras, garantiza más recursos económicos (unos 5.740 millones de dólares en los próximos 10 años), de los que una parte se destinará a elevar la cobertura y calidad educativa.

El presidente destacó que entre las "bondades" de la reforma está "garantizar más recursos a las instituciones oficiales, crear más cupos y facilitar la entrega de subsidios de sostenimiento a estudiantes de escasos recursos".

Pero las organizaciones de universitarios mantienen que el proyecto amenaza la financiación, la autonomía y la calidad de la enseñanza, por lo que ratificaron su postura de que debe retirarse sin condiciones.

En un comunicado, el movimiento estudiantil advirtió que el proyecto "disminuye drásticamente la inversión del Estado por cada estudiante, obligando a las universidades públicas a autofinanciarse vendiendo proyectos a empresas privadas".

Y el presidente del sindicato de la Universidad Distrital de Bogotá, Guillermo Gutiérrez, expresó a Efe que con la reforma la educación "deja de ser un derecho y se convierte apenas en un negocio".

"Es importante que se dé una mesa nacional consultiva en donde los estudiantes y el Gobierno nos sentemos a negociar para que de verdad los colombianos podamos tener una educación pública, gratuita y de calidad", indicó a Efe, por su lado, el portavoz estudiantil Daniel Morales.

Los universitarios exigen asimismo la liberación de los detenidos en anteriores marchas por enfrentamientos con la policía, así como la dimisión de la ministra de Educación, María Fernanda Campo, una petición que ya acumula más de 33.000 firmas en internet y que se engloba bajo la etiqueta #chaoministra en la red social twitter.

Entre las personalidades que animaron a seguir con la huelga está la exsenadora Piedad Córdoba, para quien la propuesta de Santos "tiene conejo". "Esta movilización es una unidad popular que le ganó a la unidad nacional de Santos", manifestó Córdoba ante los estudiantes en la bogotana Plaza de Bolívar.